María Sánchez Argaiz, farmacéutica hospitalaria.

María Sánchez Argaiz, farmacéutica hospitalaria.

Sanidad hoy

Atención sanitaria tras los terremotos en Venezuela: "Triplicamos la capacidad del hospital"

María Sánchez es farmacéutica hospitalaria del SAS y formó parte del equipo que estuvo casi dos semanas atendiendo en un hospital de campaña

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El miércoles 24 de junio un doble terremoto de más de 7 grados sacudió el centro de Venezuela, dejando hasta la fecha más de 5.300 fallecidos -50 de ellos españoles-, según los datos publicados por las autoridades del país y el Ministerio de Asuntos Exteriores del Gobierno de España. Apenas seis días después, María Sánchez Argaiz viajaba desde Málaga con destino a Valencia, en el Valle del Río Cabriales, en la región central venezolana.

María es farmacéutica hospitalaria y jefa del Servicio de Farmacia del Área Sanitaria Campo de Gibraltar Este; además, una de las cuatro profesionales del Servicio Andaluz de Salud (SAS) que participó en el contingente de ayuda humanitaria por formar parte del equipo Start, que depende de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid). Una vez recibida la convocatoria, no dudó en sumarse a los 38 profesionales -entre sanitarios y no sanitarios- para cumplir con su compromiso de ayudar "en un momento tan crítico".

"Estuvimos casi dos semanas. Desde que nos bajamos del avión en Valencia, ya que el aeropuerto de Caracas estaba inhabilitado, sentimos el agradecimiento inmenso y sincero de todo el pueblo venezolano, a pesar de la incertidumbre de lo que íbamos a hacer o dónde nos iban a ubicar". Así es como María describe en conversación con Redacción Médica, la primera impresión que tuvo al llegar a suelo venezolano.

La intención era ubicar al equipo en La Guaira, una de las zonas más afectadas por el desastre natural, pero finalmente se desplegó un hospital de campaña EMT1 -en solo 36 horas- en el Parque Generalísimo Francisco de Miranda, también conocido como Parque del Este, en Caracas, a donde llegarían "desplazados de La Guaira, reubicados en albergues" de la capital.

Hospital de campaña EMT1 en Caracas

Hospital de campaña EMT1 en Caracas

El día a día de la atención sanitaria

Matronas, ginecólogas, cirujanos, médicos de Urgencia, fisioterapeutas, técnicos de rayos, pediatras, psicólogos y psiquiatras, son solo algunas de las especialidades sanitarias que forman parte del equipo con el que colabora María. Su día iniciaba sobre las 6:30 horas con una reunión de la programación del día. "Ahí nos informaban de los autobuses que iban a venir derivados de distintos albergues porque no solo teníamos a población local", cuenta.

Al día, atendían a una media de casi 300 pacientes, "triplicando la capacidad del hospital". "Trabajábamos de 7 a.m. a 7 p.m., pero solíamos cerrar más tarde por la gran afluencia de pacientes", señala. No solo daban respuesta al impacto del terremoto, también lo hacían con patologías comunes que "el saturado sistema sanitario local no podía asumir". En ese sentido, el equipo lidió con el desabastecimiento de medicamentos, dolencias crónicas, lesiones por el terremoto, revisiones de embarazadas o infecciones respiratorias; sin embargo, "una de las herramientas más demandadas y cruciales del hospital fue el soporte y el apoyo psicosocial".

Equipo de Start en Caracas (Venezuela) tras el doble terremoto.

Equipo de Start en Caracas (Venezuela) tras el doble terremoto. Caracas, Venezuela

De los casos atendidos durante todos esos días, la farmacéutica recuerda especialmente a una mujer a la que le dio hipoglucemia. "Salimos corriendo dándole glucosa al 50 por ciento por boca y ella tan agradecida volvió al día siguiente para darnos un presente, una chocolatina, una pulserita. Eran tan agradecidos", subraya, aunque "a veces no podías solucionar el problema".

Fueron más de 10 días los que María y el equipo estuvieron en tierras venezolanas, conociendo de primera mano cada una de las historias de los afectados por los terremotos. "Casos dramáticos como una mamá con una niña que lo habían perdido todo", por mencionar solo uno. "Había perdido su casa, a su marido, a sus hijos. La única que quedaba era la niñita de siete años", cuenta. Historias de resiliencia en medio de la adversidad que le llevan a destacar "la asombrosa capacidad que tiene el ser humano para resistir, unirse y salir adelante en medio de los peores desastres".

María con dos compañeras en el hospital de campaña, en Caracas.

María con dos compañeras en el hospital de campaña, en Caracas.