País Vasco desmiente a Mato y reafirma su rechazo al calendario vacunal único
La Consejería de Salud niega cualquier acercamiento de posturas
Carlos Cristóbal. Madrid
El calendario único de vacunación infantil sigue siendo motivo de controversia entre el Ministerio de Sanidad y el Gobierno vasco. Si bien en el pasado Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) la ministra de Sanidad, Ana Mato, se mostró “confiada” respecto a la inclusión del País Vasco en el nuevo modelo pese a la ausencia de su consejero de Salud, Jon Darpón, fuentes de la Consejería de Salud han asegurado a Redacción Médica que mantienen la intención de seguir con su propio calendario.
Desde el Departamento de Salud no se ha entrado a valorar los motivos que llevaron a la ministra, que reconoció la existencia de “discrepancias sobre las edades de alguna vacuna”, a pensar en un posible cambio de intención. No obstante, han reiterado que su postura sigue siendo la de mantener su propio modelo de vacunas.
“El consejero explicó la decisión tomada y desde entonces no se ha producido ningún cambio al respecto”, han señalado fuentes de la Consejería refiriéndose a las declaraciones de Darpón antes del Interterritorial en las que aseguraba que el País Vasco no iba a aceptar “la implantación de cualquier calendario que no sea el que tenemos vigente”.
El actual calendario vacunal infantil del País Vasco está realizado por el Consejo Asesor de Vacunas de Euskadi, una comisión asesora compuesta por pediatras, microbiólogos y epidemiólogos. Es por ello que desde la Consejería se ha asegurado que el rechazo al calendario único es, como ya había declarado Darpón, “una cuestión técnica, y no política”.
Las diferencias entre el calendario aprobado en el Consejo Interterritorial y el existente en el País Vasco son notables. Así, en el caso de la difetria y el tétanos, el calendario único plantea que se aplique los 14 años, mientras que el modelo vasco la ubica en los 16. También hay cambios en la aplicación de la triple vírica, cuya segunda vacuna se aplica obligatoriamente a los cuatro años en el caso vasco, mientras que en al ámbito nacional es posible hacerlo entre los tres y cuatro años.
La vacuna contra la hepatitis B, que en el nuevo calendario se aplica en el primer mes de vida, así como las de la meningitis meningocócica, la varicela y el virus del papiloma humano (VPH), también presentan diferencias en cuanto a su aplicación.