Sorpresa en CESM ante la protesta planteada por la OMC
Miralles opina que una vez consensuada, debería ser convocada por la Confederación
Miralles insiste en que si una organización “tan reticente a entrar en estas reivindicaciones” como es la OMC “ha llegado a este punto, significa que la situación es muy grave, sumamente tensa”. Esto es para la CESM “más importante que plantear una cierta invasión sindical”. Y reflexiona que, de haber consenso entre todas esas organizaciones de las que habla la OMC en su comunicado, “debería ser CESM la que hiciese la convocatoria” de manifestación estatal. Preguntado sin embargo, sobre por qué no ha sido el Foro el que ha tomado la palabra en este asunto, Miralles admite que “no puede responder por qué se ha hecho así” y resalta que la movilización aún no se ha hecho en firme. En esta línea se manifiesta también el presidente de la Confederación, Albert Tomàs, quien admite su extrañeza ante el hecho de que la OMC no sumase fuerzas con CESM y Facme, integrantes del Consejo de la Profesión Médica y de la (¿extinta?) Plataforma de Acción. “Algo ha pasado, Sendín ha decidido esto seguramente presionado”, ha apuntado Tomàs.
Miralles no declara de manera tajante que la reforma del gobierno madrileño haya sido ‘la gota que ha colmado el vaso’ de la paciencia del profesional, si bien lo define como “un detonante importante, aunque la verdad es que hay conflictos en todas las autonomías”. Tomàs no duda de “la presión” que habrá hecho el Colegio de Médicos autonómico, que además se ha venido manifestando claramente en contra de las últimas medidas regionales.
Una vez que hayan recibido “de forma oficial”, como resalta Tomàs, en qué consiste el planteamiento de la OMC, la Confederación emitirá un juicio sobre la movilización, previsiblemente tras la reunión de la comisión permanente que se celebrará este miércoles.