Yvette Cooper, ministra de Sanidad de Reino Unido.

Yvette Cooper, ministra de Sanidad de Reino Unido.

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Yvette Cooper, ministra de Sanidad de Reino Unido

La nueva titular aterriza en este departamento con el objetivo de restablecer las relaciones con los médicos

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El nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, ha designado a la veterana diputada Yvette Cooper como ministra de Sanidad y Asistencia Social. El nombramiento, confirmado por Downing Street, releva a James Murray tras apenas dos meses en el cargo y busca estabilizar un Sistema Nacional de Salud (NHS por sus siglas en inglés) castigado por los conflictos laborales y las demoras asistenciales. Cooper se convierte así en la tercera mujer al frente de este departamento desde 2018.

Cooper asume la cartera con el mandato prioritario de mejorar los servicios de Obstetricia y Neonatología e impulsar un plan para reformar la atención a la dependencia. La nueva titular recuerda su paso por el ministerio hace casi tres décadas y valora la urgencia de respaldar a las plantillas. "Es un honor asumir este reto 27 años después de trabajar en el primer plan contra el cáncer", detalla la dirigente, quien insiste en la necesidad de colaborar estrechamente con los profesionales sanitarios que sostienen la red pública.

Estrategia preventiva

El cambio coincide con la llegada de Burnham al Ejecutivo tras suceder a Keir Starmer. Durante su intervención inaugural, el primer ministro adelantó un plan centrado en construir un modelo estatal preventivo que aborde la crisis económica y la salud mental juvenil. El mandatario argumenta que la administración debe modificar su gestión presupuestaria para lograr estas metas. "Invertiremos en el éxito de las personas en lugar de pagar por el fracaso", sentencia el líder laborista, exigiendo a su gabinete medidas tangibles para reformar los cuidados sociales.

Conflicto y continuidad

Por su parte, el sector médico recibe el relevo con una mezcla de exigencias laborales y peticiones de estabilidad institucional. La Asociación Médica Británica, a través de su vicepresidenta Emma Runswick, da la bienvenida a Cooper y le tiende la mano para restaurar las relaciones con los médicos. La portavoz reclama además acciones concretas para revertir la pérdida de poder adquisitivo que sufren los facultativos británicos y exige una salida pactada a la huelga que mantienen los médicos de Familia.

En paralelo, la patronal de directivos sanitarios demanda a la nueva ministra mantener un rumbo estratégico con el que los hospitales puedan reducir las listas de espera quirúrgicas. El responsable de la entidad, Ciarán Devane, lamenta que cualquier alteración repentina de las directrices corre el riesgo de frenar la atención a los pacientes.