Imagen de archivo de una prueba de VIH.

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Internacional

La financiación frente al VIH cae a su nivel más bajo en plena época de recortes sanitarios a nivel internacional

Un informe de ONUSIDA evidencia los efectos de la reducción presupuestaria durante los brotes epidemiológicos

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Una de las principales emergencias epidemiológicas del momento ya tiene su propia traducción en cifras. La financiación internacional frente al virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) cae a uno de sus niveles más bajos en los últimos 20 años. El retrato, presentado este lunes en el marco de la 26ª Conferencia Internacional sobre el Sida celebrado en Río de Janeiro (Brasil), evidencia que el descenso es del 18 por ciento, pasando de 8.800 millones de dólares registrados en 2024 a los 7.300 millones de 2025. Todo ello en una época marcada por la reducción en la inversión en la investigación de este patógeno promovida por distintas potencias mundiales.

El documento pretende poner de manifiesto que este 'tijeretazo' presupuestario tiene como principal víctima a los pacientes. El informe, titulado 'Unidos para acabar con el sida' y elaborado por ONUSIDA, refleja que en los últimos años se han producido "avances históricos" en lo que a este virus se refiere. Por ejemplo, en 2025 se ha registrado el menor número de nuevas infecciones y de muertes relacionadas en los últimos 30 años. Para ser más concretos, y como recoge el texto, el año pasado se estima que se produjeron 1,2 millones de nuevos casos de VIH, mientras que 570.000 personas fallecieron por causas relacionadas con la enfermedad.

Asimismo, siete países (Benín, Esuatini, Kenia, Lesoto, Nepal, Ruanda, Zimbabue) han reducido en cerca de un 80 por ciento las nuevas infecciones desde 2010. Por otro lado, otros once países han alcanzado los objetivos de tratamiento 95-95-95 (Botsuana, Camboya, Dinamarca, Esuatini, Lesoto, Ruanda, Namibia, Arabia Saudí, Suecia, Zambia, Zimbabue), tal y como explica Europa Press, uno de los medios que se ha hecho eco del texto.

Un progreso desigual en el VIH

Los avances son una realidad, pero el progreso es desigual. Ese es uno de los ejes del informe de ONUSIDA, que especifica que las nuevas infecciones por VIH aumentaron en tres regiones y 21 países a lo largo de 2025. Es aquí donde el organismo internacional pone el foco en que los esfuerzos para poner fin al VIH como una amenaza para la salud pública a nivel mundial se están viendo debilitados por, entre otras cuestiones, los cambios financieros. Así, y en el caso de que estos movimientos económicos persistan en el tiempo, más de tres millones de personas podrían contraer el virus para 2030.

La organización pone de relieve el revés financiero ante un brote epidemiológico que ya está presente en algunos territorios. En esta línea, el texto detalla la incertidumbre económica como uno de los factores determinantes en esta lucha contra el VIH. De hecho, el organismo ha puesto el foco tanto en las bruscas reducciones de la ayuda internacional como en la supresión de inversión relacionada con este campo de algunos países.

De nuevo, los datos sobre la mesa. Los recursos destinados al VIH en territorios de ingresos bajos y medios se situaron en 17.600 millones de dólares (lo que se traduce en 15.500 millones de euros). De ellos, el 59 por ciento procedía de recursos nacionales. Si estos datos se comparan con los de 2024, ha habido una reducción de más de 1.000 millones de dólares (unos 878 millones de euros). Esto es un seis por ciento menos en un año. Y, en el caso de recursos internacionales, el descenso es aún mayor: del 18 por ciento, la mayor disminución en casi dos décadas.

La directora ejecutiva de ONUSIDA, Winnie Byanyima, ha sido la encargada de emitir unas primeras pinceladas sobre el significado real de estos datos. "La era de depender de la ayuda internacional ha terminado", ha subrayado en el marco de la 26ª Conferencia Internacional sobre el Sida. Así, también ha advertido que "los países no pueden esperar ni retroceder", a la par que ha destacado que "el mundo debe reparar urgentemente el sistema financiero disfuncional y acelerar la reestructuración de la deuda" con el objetivo de que los distintos gobiernos inviertan en salud, educación y el futuro de su población.

En determinados países, como evidencia el informe, la financiación para los preservativos se ha reducido en más del 90 por ciento. De hecho, en estos territorios ha habido reducciones de hasta un 50 por ciento para el apoyo comunitario a los medicamentos preventivos y la atención del VIH; un 85 por ciento para los servicios dirigidos a hombres homosexuales y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres; un 82 por ciento para las trabajadoras sexuales; y un 72 por ciento para las supervivientes de la violencia de género.

El recorte financiero a la lucha contra este tipo de brotes epidemiológicos comienza a tener sus resultados. Sin ir más lejos, Redacción Médica se ha hecho eco de la situación de Estados Unidos, que bajo el mandato de Donald Trump ya ha acusado el desmantelamiento de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la supresión de los fondos de asistencia exterior.