Javier Escalada, presidente de la Comisión Nacional de Endocrinología y Nutrición.

Javier Escalada, presidente de la Comisión Nacional de Endocrinología y Nutrición. / Imagen de Pablo Álvarez

Nutrición, Microbiota y Metabolismo

"Endocrinología y Nutrición deben liderar la respuesta ante la pandemia metabólica de obesidad y diabetes"

El nuevo presidente de la Comisión Nacional de la especialidad, Javier Escalada, analiza en Redacción Médica cuáles serán sus prioridades durante su mandato

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Javier Escalada afronta su nueva etapa como presidente de la Comisión Nacional de Endocrinología y Nutrición en un momento en el que la especialidad se enfrenta a importantes desafíos, con la obesidad y la diabetes tipo 2 como protagonistas de una creciente "pandemia metabólica". El facultativo considera que es necesario liderar la respuesta ante estas patologías, que se suman al envejecimiento de la población y a los cambios tecnológicos y asistenciales, al tiempo que sitúa la actualización del programa MIR de la especialidad entre sus principales prioridades. Escalada, que presidió la Sociedad Española de la especialidad (SEEN) entre 2020 y 2023, asegura en Redacción Médica que asume esta responsabilidad como "un honor y, sobre todo, una gran responsabilidad".

Después de años dedicados a la asistencia, la docencia, la investigación y la gestión, Escalada afirma que tiene el compromiso de "contribuir a la mejor formación posible de los futuros especialistas". Para ello, contará con un equipo de profesionales de Endocrinología y Nutrición con quienes trabajará desde la Comisión. "Es también una oportunidad para intentar devolver a la especialidad parte de lo mucho que me ha aportado", señala.

Actualizar un programa formativo de 20 años

Una de las principales prioridades de su mandato será avanzar en la renovación del Programa MIR de la especialidad que permanece vigente desde 2006: "Necesitamos actualizarlo, aunque sabemos que va a ser una ardua tarea puesto que la mayoría de las especialidades están en situaciones parecidas", explica.

Junto a esta actualización, el nuevo presidente de la Comisión Nacional considera fundamental promover "una formación homogénea, de calidad y basada en competencias", en colaboración con los miembros de la Comisión y las unidades docentes.

Su experiencia al frente de la SEEN y, posteriormente, de su Fundación será uno de los puntos de apoyo para abordar este trabajo. Durante esa etapa, ha podido conocer de cerca las necesidades de la especialidad y trabajar con profesionales de diferentes ámbitos. Entre los proyectos que destaca se encuentra Recalseen (Recursos y Calidad en Endocrinología y Nutrición), del que ya se han publicado tres ediciones.

Este proyecto, impulsado por la SEEN en colaboración con instituciones como la Fundación IMAS, ha permitido analizar la situación asistencial, los recursos, la actividad, el modelo organizativo, la cartera de servicios y la calidad de los servicios y unidades de Endocrinología y Nutrición del Sistema Nacional de Salud (SNS). Además, ha facilitado la identificación de áreas de mejora. "Creo que esa experiencia puede ser útil para favorecer el diálogo, buscar consensos y desarrollar proyectos compartidos", apunta.

Obesidad, diabetes y envejecimiento: los grandes retos asistenciales

La actualización de la formación llega en un momento en el que la Endocrinología y Nutrición española afronta, según Escalada, "una profunda transformación estructural". Entre los factores que explican este cambio se encuentran el aumento de patologías crónicas de alta prevalencia, como la diabetes tipo 2 y la obesidad, la rápida innovación tecnológica y el envejecimiento de la población.

En este contexto, el especialista advierte de que la obesidad podría afectar al 37 por ciento de la población en 2035. Ante esta situación, considera necesario abordar diferentes retos asistenciales, tecnológicos, organizativos y de investigación.

En el ámbito asistencial, señala la necesidad de intentar frenar "la pandemia metabólica", reducir las inequidades territoriales detectadas en los informes Recalseen y mejorar el abordaje de la cronicidad compleja. Esta última está relacionada con el envejecimiento poblacional y con la aparición de pacientes pluripatológicos en los que existe una elevada prevalencia de desnutrición clínica y sarcopenia.

La transformación tecnológica también plantea nuevos desafíos. La incorporación de dispositivos avanzados, como los sensores de monitorización continua de glucosa y los sistemas de asa cerrada o "páncreas artificial", exige reforzar la formación digital tanto de los profesionales como de los pacientes. El objetivo, según Escalada, es evitar que "la tecnología se convierta en una barrera de acceso".

A ello se suman la gestión y la interoperabilidad de los datos y la validación de herramientas de Inteligencia Artificial. En el plano organizativo, defiende la necesidad de avanzar hacia modelos de atención "integrados y transversales que superen la rigidez hospitalaria tradicional" y permitan optimizar los recursos ante una demanda asistencial creciente.

Por último, considera que la investigación debería formar parte de la actividad habitual de los médicos. Para ello, apunta a la necesidad de contar con infraestructuras, financiación estable e impulso a la Medicina traslacional.

Más formación en obesidad, nutrición clínica y nuevas tecnologías

La renovación del programa MIR deberá responder también a estas nuevas necesidades. Escalada considera que es necesario reforzar la formación en áreas como la obesidad, la nutrición clínica, las nuevas tecnologías aplicadas a la diabetes, la patología metabólica y las técnicas diagnósticas propias de la especialidad.

El presidente de la Comisión recuerda que ya existen propuestas concretas para avanzar en esta dirección, como la actualización de la cartera de servicios de 2021 y la reciente propuesta de renovación del programa formativo publicada en 2026. "Ahora es el momento de trasladarlas a la práctica, con objetivos competenciales claros, mayor formación práctica y sistemas de evaluación que garanticen una capacitación homogénea en todas las unidades docentes", subraya.

Para Escalada, el desafío va más allá de modificar los contenidos del programa. "El reto no es solo actualizar los contenidos, sino formar especialistas preparados para ejercer la Endocrinología y Nutrición que hoy necesitan nuestros pacientes y nuestro sistema sanitario", afirma.

Los GLP-1, un avance terapéutico con limitaciones

Entre los cambios que ya están transformando el abordaje de la diabetes y la obesidad, Escalada destaca los fármacos agonistas del receptor GLP-1, que considera "uno de los avances terapéuticos más relevantes de los últimos años".

Estos medicamentos permiten mejorar significativamente el control metabólico y el peso corporal, además de aportar beneficios en diferentes complicaciones asociadas. El especialista destaca sus efectos cardiovasculares, con beneficios en la cardiopatía isquémica, los accidentes cerebrovasculares, la arteriopatía periférica y determinados fenotipos de insuficiencia cardíaca. También señala sus beneficios renales, relacionados con la nefroprotección, así como los resultados en la esteatosis hepática metabólica, la reducción de la fibrosis hepática, el síndrome de apneas del sueño y la osteoartritis de rodilla.

Además, apunta que se están explorando posibles aplicaciones en enfermedades neurodegenerativas, dependencias de sustancias y enfermedades dermatológicas con base inflamatoria o inmune.

No obstante, Escalada recuerda que "son fármacos y que para conseguir el mayor beneficio y el menor riesgo deben de utilizarse por especialistas conocedores de la molécula, integrando estos fármacos en un abordaje global de la persona que lo necesita.

Entre sus principales limitaciones menciona el coste, la tolerabilidad en algunos pacientes y la necesidad de mantener el tratamiento y el seguimiento a largo plazo. En este sentido, recuerda que "no existe financiación en obesidad".

Sobre su posible financiación por el SNS, considera que debe valorarse atendiendo a "la evidencia científica, el beneficio clínico demostrado, los criterios de coste-efectividad y la sostenibilidad del sistema". Asimismo, destaca la importancia de identificar a los pacientes que pueden obtener un mayor beneficio para favorecer un acceso equitativo a estos tratamientos.

De la prevención a la Medicina de Precisión

Más allá de los GLP-1, el nuevo presidente de la Comisión Nacional identifica diferentes avances que podrían transformar la especialidad en los próximos años. Entre ellos, destaca la inmunoterapia para prevenir o retrasar la diabetes tipo 1 y las terapias celulares dirigidas a recuperar la producción de insulina.

También señala la aparición de nuevos tratamientos para la obesidad, como los poliagonistas y los fármacos basados en la amilina, así como las terapias dirigidas al ARN y la edición genética para determinadas enfermedades metabólicas y dislipemias graves.

En Oncología endocrina, apunta al desarrollo de la medicina de precisión, con tratamientos personalizados y nuevas estrategias diagnósticas y terapéuticas. A estos avances se suma el potencial de la inteligencia artificial, especialmente en la automatización del tratamiento de la diabetes y el apoyo a las decisiones clínicas.

La nutrición también evolucionará hacia intervenciones cada vez más individualizadas gracias a la Nutrición de precisión y a las nuevas herramientas de evaluación de la composición corporal, que permitirán mejorar el abordaje de la desnutrición y la sarcopenia.

Todos estos avances apuntan hacia una especialidad más personalizada. “El gran cambio es que estamos pasando de controlar enfermedades a poder prevenirlas, modificar su evolución y, en determinados casos, aspirar a curarlas”, resume.

Un mensaje para los futuros endocrinólogos

De cara a las próximas generaciones de especialistas, Escalada destaca el potencial de desarrollo de la Endocrinología y Nutrición y anima a los jóvenes a aprovechar las oportunidades que ofrece la disciplina. “Han elegido una especialidad apasionante, muy diversa y con un enorme potencial de desarrollo, y esto no ha hecho más que empezar”, asegura.

El especialista también observa un aumento evidente del interés por la especialidad en las últimas elecciones de plazas MIR. Ante este escenario, su recomendación es mantener la curiosidad científica, apostar por la formación continua y la investigación y trabajar en equipo. Todo ello, sin "perder de vista que el paciente debe estar en el centro de nuestra actividad".