21 nov 2018 | Actualizado: 19:20
Miércoles, 16 de diciembre de 2015, a las 09:38
José A. Puglisi / Imagen: Cristina Cebrián. Madrid
Ernest Hemingway aseguraba que “si tuviéramos que visitar una sola ciudad en España, ésa debería ser Granada”. La pasión del autor de Por quién doblan la campanas es compartida por Vicente Matas, que ha encontrado en ella una musa a la que ha dedicado 32 años de esfuerzo en el campo de la sanidad. Tras haber pasado por todas las instituciones sanitarias de la región, el representante nacional de Médicos de Atención Primaria Urbana de la Organización Médica Colegial (OMC) aún tiene un último sueño: jubilarse en Granada, pero solo “si el ISIS no viene a conquistar Al Andalus”.

¿Cómo fueron sus inicios en el sector sanitario?

Mis primeros pasos fueron haciendo la milicia universitaria. Fue en Ronda, en el cuarto tercio Alejandro Farnesio de La Legión, específicamente en los servicios sanitarios desde enero de 1983 hasta, aproximadamente, finales de junio de 1983.

Comencé a ser médico como sargento, cuando existía la ‘mili’ obligatoria. La Legión era un cuerpo conformado estrictamente por voluntarios y donde muchos de quienes lo integraban eran extranjeros. En esa época, era una legión extranjera, similar a la que existía en Francia. Tuve la oportunidad de conocer a mucha gente interesante y fue una forma peculiar de comenzar con esta profesión.

¿Cuál es la anécdota que más recuerda de este período?

En La Legión, había una unidad especial que hacía muchas maniobras y una de ellas era descolgarse por el Tajo de Ronda. Los que tenían poca experiencia venían con las manos completamente quemadas por las cuerdas. Fue una buena época, ya que ahí comencé a ser médico, con las primeras suturas, diagnósticos y guardias.

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