Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 19:30
Viernes, 13 de junio de 2014, a las 12:25
Redacción. Madrid
En el pleno celebrado esta semana en la Asamblea de Madrid, el diputado Enrique Normand, portavoz de Unión Progreso y Democracia (UPyD) en la Comisión de Sanidad, ha mostrado al consejero del ramo autonómico, Javier Rodríguez, su preocupación por las consecuencias de los cambios en el calendario vacunal de la región tras eliminar la universalidad de la administración de la vacuna contra la varicela en niños de 15 meses.

Enrique Normand, portavoz de UPyD.

Durante su intervención, Normand ha subrayado que “gracias a esta vacuna, Madrid y Navarra fueron, en 2011, las comunidades autónomas con menor incidencia de varicela, con 104 casos por cada 100.000 habitantes, frente a otras que superaban los 600 casos por cada 100.000".

El diputado de UPyD recuerda que, según un informe del Comité Asesor de Vacunas de la Comunidad de Madrid, la vacunación universal de la varicela ha supuesto una reducción muy importante de la carga global de enfermedad en la región, por lo que recomienda mantener o incluso, mejorar esta cobertura.

Además, Normand lamenta que en 2013 y con el exiguo argumento de elaborar un calendario vacunal único en toda  España que no se ha conseguido materializar, la Comunidad de Madrid decidiera dejar de vacunar contra la varicela de forma universal. “Este cambio de criterio no se basó en ninguna evidencia científica y además, la vacuna dejó de estar disponible en las farmacias de toda España, excepto en Navarra”, apostilló.

Que Sanidad recupere sus competencias

Normand ha pedido al consejero que trate de recuperar la administración universal de la vacuna de la varicela, para afirmar que “la mejor forma de conseguir que por fin se elabore un nuevo calendario de ámbito nacional es que el ministerio de Sanidad recupere sus competencias”.

“En UPyD, consideramos que para garantizar la igualdad y la protección de todos, España debe aspirar a un calendario vacunal de máximos, basado en la evidencia científica disponible y que atienda a las recomendaciones de las sociedades profesionales, en lugar del calendario de mínimos promovido por el Partido Popular, que supone un retroceso histórico”.