13 nov 2018 | Actualizado: 19:10

Una investigación limita los estudios domiciliarios de apneas a los casos más graves

Un editorial de la revista American Journal Respiratory and Critical Care Medicine enfatiza los resultados del estudio y pide cautela en el uso de esta técnica

Jueves, 17 de noviembre de 2011, a las 18:04

Investigadores trabajando en un laboratorio.

Redacción. Badajoz
Un estudio liderado por el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias (CIBERES) y el Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres determina que los estudios domiciliarios de apneas del sueño deben limitarse a los casos más graves.

La investigación, publicada en la revista científica ‘Americam Journal Respiratory and Critical Care Medicine’ (AJRCCM), ha evaluado el impacto de dos técnicas diagnósticas –la polisomnografía y la poligrafía respiratoria- sobre la decisión terapéutica.

La polisomnografía registra variables neurológicas para identificar las fases del sueño y respiratorias. Esta prueba requiere personal experto y vigilancia durante toda la noche, por lo que el coste es elevado y el volumen de pacientes que pueden ser diagnosticados es muy inferior al necesario, de modo que al acceso al diagnóstico es difícil, con largas listas de espera, según la Junta.

Por ello, en los últimos años se han buscado alternativas de diagnóstico. Una de ellas es la poligrafía respiratoria, un dispositivo más simple que la polisomnografía, en el que se registran sólo las variables respiratorias y que el propio paciente puede colocarse en su domicilio para el registro nocturno y posterior análisis en el centro hospitalario.

“Los resultados han mostrado que la decisión terapéutica es igual en los pacientes con gran número de apneas y desigual en los casos más leves, por lo que el uso de la poligrafía respiratoria debe limitarse a pacientes con sospecha de enfermedad grave”, explica el coordinador del estudio, Juan Fernando Masa.

En base a estos resultados, AJRCCM publica un editorial en el mismo número en el que enfatiza los resultados del estudio español e invita al uso más restrictivo de la poligrafía respiratoria domiciliaria hasta que se disponga de más datos.