Redacción Médica
23 de julio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 19:30

Un inmunoterápico se aplicará al glioblastoma completando la cirugía

El ensayo parte de una muestra de 29 pacientes con este agresivo tumor

Miércoles, 04 de noviembre de 2015, a las 19:38
Redacción. Madrid
El glioblastoma es uno de los tumores cerebrales más agresivos, ejerce un impacto muy elevado en la mortalidad, y tiene un “mal pronóstico con escasas opciones terapéuticas curativas”, según ha descrito Javier Aristu, coordinador del Área de Neurooncología de la Clínica Universidad de Navarra, único centro español que va a probar la eficacia y seguridad de un fármaco inmunoterápico administrado antes y después de la cirugía estos pacientes.

El ensayo clínico, en fase de reclutamiento, se realizará con el fármaco nivolumab, de la farmacéutica Bristol Myers, en una muestra de 29 pacientes diagnosticados por primera vez de glioblastoma o ya tratados de este tumor mediante terapia estándar y cirugía, en los que ha reaparecido la enfermedad (recidiva). El tratamiento convencional para el glioblastoma consiste en aplicar quimioterapia y radioterapia tras la cirugía.

Javier Aristu, coordinador del Área de Neurooncología de la Clínica Universidad de Navarra.

“Es la primera vez en el mundo que se prueba este fármaco inmunoterápico (estimulador de la inmunidad) antes del tratamiento estándar del glioblastoma multiforme –cirugía seguida de quimio y radioterapia–, además de administrarlo durante y después de este tratamiento estándar”, ha añadido.

El método del ensayo establece la administración del nivolumab al paciente, por vía intravenosa, quince días antes de la operación en la que se le extirpará el tumor. Con posterioridad a la cirugía, durante y después del tratamiento con quimio-radioterapia, se aplicará el nuevo fármaco con una cadencia quincenal.

“El estudio es novedoso en el uso de estos tratamientos alrededor de la intervención quirúrgica en un tumor cerebral de extraordinaria malignidad, como es el glioblastoma multiforme”, ha declarado Ignacio Melero, investigador principal del ensayo clínico y especialista en Inmunología e Inmunoterapia de la Clínica Universidad de Navarra y del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA).

La evolución de cada paciente tras la administración del tratamiento inmunoterápico se controlará mediante resonancia magnética. Esta prueba de imagen se realizará antes de la cirugía y, posteriormente, con una frecuencia que dependerá de la respuesta de cada paciente al fármaco que estamos probando.

Datos “muy esperanzadores”

Los datos preliminares “muy esperanzadores” sobre los efectos de estos fármacos inmunoterápicos en otros tumores y en glioblastomas en fases más avanzadas, según ha declarado Aristu. Y es que en un porcentaje de pacientes con otros tipos de cáncer a los que se ha administrado tratamiento inmunoterápico se ha conseguido que los pacientes no sucumban a la enfermedad en muchos meses y que un tanto por ciento de ellos se beneficie del tratamiento a largo plazo, convirtiéndose en largos supervivientes.

“Los datos preliminares disponibles indican que el glioblastoma multiforme no será una excepción”, ha aclarado Melero, quien incide en que la inmunoterapia ha conseguido mejorías más destacadas en cuanto a prolongación de la supervivencia han sido, hasta la fecha, el melanoma metastásico, el cáncer de pulmón y el de riñón, principalmente.

Según ha explicado el especialista, cuando se manifiesta un tumor “lo que sucede es que ha sido capaz de ‘burlar’ los mecanismos de vigilancia del sistema inmunitario”. Por eso, mediante los tratamientos inmunoterápicos, lo que los investigadores pretenden es “conseguir ‘amaestrar’ los mecanismos del sistema inmunitario para enviarle, de forma artificial, instrucciones para que reconozca y destruya las células cancerosas”.

El equipo de Neurocirugía de la Clínica, que se hará cargo de esta labor, es pionero a nivel mundial en el uso de cirugía guiada con fluorescencia para el glioblastoma, técnica quirúrgica en la que el tumor se identifica mejor mediante el uso de un microscopio
fluorescente.

La fluorescencia consigue mejorar las resecciones (extirpaciones), disminuyendo más eficazmente la carga tumoral residual que debe eliminar el sistema inmunitario, cuyas funciones se estimulan con el tratamiento experimental.

Importantes ventajas

Este estudio aporta importantes ventajas, tanto desde el punto de vista del paciente, como desde el de la investigación. “Para el paciente, conseguir una resección muy completa mediante cirugía guiada por fluorescencia y resonancia magnética de alto campo intraoperatoria y combinarlo con inmunoterapia es, sin duda, la mejor opción terapéutica disponible a día de hoy”, ha subrayado Ricardo Díez Valle, especialista en Neurocirugía y coordinador de la misma Área de Neurooncología.

En la actualidad, equipos investigadores de la Clínica Universidad de Navarra y del CIMA mantienen en marcha un total de 25 ensayos clínicos basados en inmunoterapia para el tratamiento de distintas patologías oncológicas. Las principales son el melanoma metastásico y el cáncer de pulmón, además de cáncer de vejiga, de riñón, de cabeza y cuello, hepático, estómago y cérvix entre otros.