Redacción Médica
18 de julio de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 09:05
Martes, 03 de septiembre de 2013, a las 15:39

Redacción. Valladolid
Castilla y León atiende ya a 55.913 dependientes de grado II y III, más de los 55.000 previstos para 2015 en el Libro Blanco, y registra en el último año una tendencia de las prestaciones hacia los servicios profesionales, que supone ya un 61 por ciento del total, lo que implica un incremento del 17 por ciento frente a los familiares.

Milagros Marcos, consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades.

Así lo ha explicado la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Milagros Marcos, que ha señalado que gracias a la reforma de la Ley de Dependencia se ha logrado garantizar la atención a los dependientes, la sostenibilidad del sistema y mantener el empleo en el sector. Según ha señalado, desde junio del año pasado se han registrado 17.615 nuevas prestaciones a 15.045 usuarios (3.000 cambios de prestación y 12.000 altas nuevas) y a lo largo de este periodo se ha notado un descenso de las prestaciones de cuidados familiares en favor de los servicios profesionales, al pasar de un 56 y 44 por ciento respectivamente sobre el total entre junio de 2012 y enero de 2013 a un 39 y 61 por ciento entre febrero y junio de este año.

De esta forma, la consejera ha considerado que así se logra el cambio de modelo que intenta potenciar los servicios profesionales en el domicilio y garantizar el empleo en el sector y que tenía tres retos, el primero garantizar la capacidad económica de las personas que optaran por este servicio, contar con los suficientes servicios profesionales y próximos a los ciudadanos y perseguir que las residencias fueran atractivas para sus usuarios.

Para ello, ha recordado Marcos, se han ajustado las cuantías máximas que perciben los dependientes y se incrementaron las de cuidados profesionales para potenciar los mismos, se inició una oferta de servicios profesionales alternativos al cuidado familiar que fueran más flexibles y se puedan prestar desde la residencia y, con el fin de garantizar que oferta y demanda de centros residenciales se aproximen se han creado las unidades de convivencia.

Además, estas medidas han permitido a Castilla y León “ocupar la primera posición en la generación de empleo, el doble de la media nacional, al llegar en junio de 2013 a los 6,1 empleos por cada 1.000 habitantes”. En concreto, se ha pasado de 11.591 empleos a 15.509, de manera que el sector ha conservado o creado casi 4.000 empleos, ha explicado la consejera.

En cuanto a la evolución de los usuarios del sistema, Marcos ha explicado que hay 62.008 personas en junio de este año con prestación frente a 61.991 de hace un año, una tendencia a “estabilizarse”, ya que no puede crecer “ilimitadamente”. Marcos ha aclarado que ninguna persona que tenga necesidad deja de ser atendida y ha incidido en que los de grado I reciben atención a través de los Servicios Sociales.