Redacción Médica
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Premio al Colegio de Médicos de Cantabria por ser “espacio libre de humos”

Fue la segunda institución cántabra que adoptó esta decisión, tras la Consejería de Sanidad

Martes, 11 de enero de 2011, a las 18:23

Redacción. Santander
El vicepresidente primero de la Junta Directiva del Colegio de Médicos de Cantabria, Carlos León, ha recibido recientemente el Diploma que distingue a la institución médica colegial cántabra como Espacio libre de humos por haber tomado el acuerdo en la sede cántabra como institución comprometida con la prohibición del tabaco.
 

Carlos León, vicepresidente del Colegio de Médicos de Cantabria, ha recogido el diploma de manos de Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la OMC.

Asimismo, también han sido galardonados los colegios de Médicos de Badajoz, Jaén, La Rioja, Lérida, Navarra, Salamanca y Zamora por haber tomado el acuerdo de declarar sus sedes como instituciones comprometidas con la prohibición del tabaco.

Carlos León ha recordado que la Junta Directiva del Colegio de Médicos de Cantabria acordó constituir las instalaciones de la sede colegial como “espacio libre de humo” en su primera reunión (en junio de 2004), anticipándose así a la normativa que prohíbe fumar en todos los lugares públicos.

El Colegio de Médicos de Cantabria fue la segunda institución cántabra que adoptó esta decisión, tras la Consejería de Sanidad y Consumo, por lo que no está permitido fumar en sus dependencias, y ha destacado que así se cumplió con la normativa que el Ministerio de Sanidad impuso en 2005, en donde se prohibió fumar en los centros de trabajo.

Por último, Rodríguez Sendin ha asegurado que esta decisión es “un paso más” que se suma a la reciente lectura del manifiesto en la sede de la OMC, subscrito por una veintena de organizaciones sanitarias y de consumidores, encabezadas por el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) y que se presentó coincidiendo con el debate en el Senado de las enmiendas presentadas a la proposición de ampliación de la Ley 28/2005 Antitabaco. El documento iba dirigido principalmente a los representantes políticos españoles con el objetivo de exigir una “Ley que proteja definitivamente la salud de todos los ciudadanos de la amenaza del humo ambiental”.