Redacción Médica
18 de julio de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 14:25
Viernes, 25 de enero de 2013, a las 15:23
Mejoran la adherencia a los tratamientos
Piden el impulso de los antirretrovirales de una sola toma en pacientes con VIH
Reduce además los costes sanitarios a largo plazo

Santiago Moreno, Jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid; José Mª Gatell, Jefe del Servicio de Enfermedades infecciosas del Hospital Clinic de Barcelona, y  Julio Montaner, Director Clínico del British Columbia Centre for Excellence en Sida/ VIH de Vancouver (Canadá) y profesor de Medicina de la Universidad de Columbia Británica.

Redacción. Madrid
Los tratamiento antirretrovirales en una sola toma diaria, conocidos como 'single tablet regimen' (STR), aumentan la adherencia al tratamiento del paciente con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), al tiempo que reduce los costes sanitarios a largo plazo, según expertos internacionales reunidos en Madrid con motivo de la segunda edición de 'Avanzando hacia el futuro en VIH'.

"Las pautas de un único comprimido desempeñarán una importante función en el tratamiento del VIH, porque facilitan que el paciente siga siempre un ciclo de tratamiento completo, algo esencial para su salud", ha destacado el jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clinic de Barcelona, el doctor José María Gatell.
De la misma opinión es el jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, el doctor Santiago Moreno, quien ha resaltado los "progresos" que ha conseguido la Farmacología en este campo.

"El médico y paciente aspirabamos a una sola pastilla y se consiguió", ha recordado este experto, quien ha precisado que esta toma aglutina tres fármacos antirretrovirales, y sirve para el 60 por ciento de los nuevos pacientes. El otro 40 por ciento, de momento, no puede beneficiarse de el STR, entre otras cuestiones, por las peculiaridades de su infección.

Dicho esto, ha explicado que, "en todas las recomendaciones, se incluyó como tratamiento de elección" el STR y que la aceptación por parte de la comunidad médica "ha sido enorme".

En general, Moreno ha señalado al número de pastillas que tienen que tomarse los afectados por VIH así como la tolerancia al medicamento como las dos razones que impiden una adecuada adherencia al tratamiento.

Por ello, el futuro pasa, a su juicio, por el impulso de nuevos STR, de diferentes formulaciones, para que puedan adaptarse a la preferencia de cada médico y paciente. "El futuro del tratamiento antirretroviral está escrito en STR", ha apostillado.

No obstante, ha manifestado su temor en que, ante la aparición de nuevos genéricos, se promueva cada fármaco por separado con el objetivo de ahorrarse costes, y ha pedido que se tenga en cuenta que este régimen conlleva más beneficios para el paciente que el convencional.

Reduce morbilidad y mortalidad

En este sentido, el director Clínico del 'British Columbia Centre for Excellence' en sida/VIH de Vancouver (Canadá), el doctor Julio Montaner, ha destacado que, al ser mayor la adherencia al tratamiento y, por tanto, mayor su eficacia, la mortalidad y morbilidad es menor. En sus palabras, este tratamiento va a mejorar la calidad de vida del paciente. "Una persona infectada va a llegar a los 80 y los va a pasar", ha sentenciado.

Con todo, en sus palabras, el diagnóstico precoz y el inicio del tratamiento antirretroviral es la "mejor medida" para el ahorro económico en los pacientes infectados por VIH "porque evita el deterioro de la salud individual y, en consecuencia, los enormes gastos que se pudieran generar para el tratamiento de las complicaciones".

Del mismo modo, considera que el fallo "más grande" que se comete a nivel mundial en estos momentos es el de querer ahorrar dinero "no testeando a los pacientes". "El primer paso es normalizar el diagnóstico para poder ofrecer el tratamiento a todos los que lo necesiten", ha dicho.
A este respecto, se ha pronunciado Gatell, quien ha informado de que, en estos momentos, hay unos 150.000 afectados por VIH en España, de los que entre un 20 y 30 por ciento no lo sabe, lo que "contribuye de una manera desproporcionalmente alta a la trasmisión" del virus.