17 dic 2018 | Actualizado: 18:30

Cruces desarrolla un proyecto para apoyar a los pacientes con ictus

La iniciativa, bautizada STARR, fomenta la autogestión de los pacientes que han sufrido ictus a través de la tecnología

lun 25 enero 2016. 16.59H
Redacción. Vitoria
El Servicio de Salud vasco (Osakidetza) participa, junto al instituto de investigación Biocruces, en un proyecto con financiación europea dirigido a apoyar en la toma de decisiones y el automanejo a personas supervivientes de ictus, según ha informado este lunes la Consejería de Salud.

Hospital de Cruces, en Barakaldo.

La Unión Europea concentra gran parte de sus actividades de investigación e innovación en el Programa Marco que, en esta edición, se denomina Horizonte 2020 (H2020), de manera que se proporciona financiación en el período 2014-2020 a distintos proyectos para abordar los principales retos sociales, promover el liderazgo industrial en Europa y reforzar la excelencia de su base científica.

El proyecto en cuestión ha conseguido una financiación de 357.102 euros dentro de este programa y se llevará a cabo entre el 1 de febrero de este año y enero del 2020. 

El proyecto se centrará en el Hospital de Cruces de Barakaldo, ya que participan al alimón la OSI (organización sanitaria integrada) de la Margen Izquierda, Encartaciones y Hospital de Cruces y el Instituto de Investigación Biocruces. La iniciativa se denomina ‘Sistema de apoyo en la toma de decisiones y el automanejo para supervivientes de ictus (Decision Support And Self-Management System For Stroke Survivors, STARR)’, está liderada por la doctora Leire Ortiz, del servicio de Medicina Física y Rehabilitación, y cuenta con el apoyo de Telefónica Health.

El Proyecto STARR se centra en el desarrollo de un sistema de autogestión y de apoyo a la toma de decisiones para los pacientes que ha sufrido un ictus a partir de la información sobre su vida cotidiana obtenida mediante una serie de sensores que monitorizan su actividad diaria y de cuestionarios, han explicado sus responsables.

El objetivo de esta iniciativa es conseguir “una mejor prevención”  y una reducción del número de accidentes cerebrovasculares secundarios, así como potenciar el autocuidado y la comunicación entre paciente, familia y médico, además de diseñar una plataforma “sencilla de usar y de integrar en el sistema informático de salud”, favorecer la adherencia al tratamiento y al seguimiento y evaluar la utilidad y accesibilidad del sistema.

El sistema estará integrado por “modelos predictivos computacionales sobre los factores de riesgo de sufrir un derrame cerebral secundario, objetos conectados y wearables, y una plataforma de servicios para la tele-rehabilitación y la evaluación emocional del superviviente de ictus”, ha señalado Osakidetza.