Redacción Médica
16 de julio de 2018 | Actualizado: Lunes a las 08:50

“Necesitamos información para que la descentralización de competencias no impida estrategias comunes”

Carmen Moya inauguró el 5º Foro sobre el Sistema de Información en el Sistema Nacional de Salud

Jueves, 24 de noviembre de 2011, a las 21:12
María Márquez / Imagen: Miguel Ángel Escobar. Madrid
La directora de la Agencia de Calidad del Sistema Nacional de Salud (SNS) del Ministerio de Sanidad, Carmen Moya, inauguró ayer el 5º Foro sobre el Sistema de Información del SNS resaltando que la información es el instrumento necesario para que “la descentralización de competencias no impidan estrategias comunes” entre autonomías. Y es que a pesar de que expertos como Rosa María Urbanos (UCM) admiten que “a veces hay problemas para homogenizar los datos de los 17 sistemas", el debate sobre la ‘Monitorización de desigualdades en salud y en la atención sanitaria’ ha revelado la eficacia de variables como la dimensión socioeconómica o el género. La Consejería de Asturias ha explicado, de la mano del responsable de Vigilancia Epidemiológica Mario Margolles, cómo se ha hecho evidente la mencionada desigualdad analizando los determinantes en salud a nivel municipal en el 'Observatorio de Salud', premiado el jueves por la Agencia de Calidad del Ministerio.

Carmen Moya (centro) durante la inauguración del foro, acompañada por Mercedes Alfaro, directora del Instituto de Información Sanitaria de la Agencia de Calidad del Ministerio, y Santiago Esteban, también del Instituto de Información Sanitaria.


Moya ha señalado que la información del SNS debe ser “objetiva, comparable y generadora de conocimiento”, de forma que el sistema sanitario se preocupe por "conocer problemas, la oferta de servicios y los resultados obtenidos". Además, la directora de la Agencia de Calidad señaló a las tecnologías de la información como grandes aliadas en este afán de recopilación y gestión de datos.

Santiago Esnaola, del Servicio de Estudios e Investigación Sanitaria del País Vasco, ejerció de moderador en una mesa sobre la ‘Monitorización de las desigualdades en salud y en la atención sanitaria’ inaugurada por Rosa María Urbanos, del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Urbanos incidió en la importancia de la dimensión socioeconómica y de género en los datos de las encuestas de salud y de condiciones de vida al tiempo que resaltó el liderazgo europeo de España en el análisis de la variabilidad de la práctica medica. Óscar Zurriaga, de la Dirección General de Investigación y Salud Pública de la Consejería valenciana, se encargó de desvelar las claves de la “geocodificación” de datos en áreas pequeñas, cuyo principal obstáculo suelen ser las “fronteras administrativas que cambian”. Se trata de una herramienta que, por ejemplo, permite distinguir cómo varía en el espacio y el tiempo el índice la mortalidad por cáncer según el género, y aquellas zonas geográficas donde se concentra este hecho.

De izquierda de derecha, Rosa María Urbanos, del Departamento de Economía Aplicada de la UCM; Santiago Esnaola, del Servicio e Estudios e Investigación Sanitaria del País Vasco; Óscar Zurriaga, de la Dirección General de Investigación y Salud Pública de la Consejería de Sanidad de la Comunidad Valenciana, y Mario Margolles, de la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad del Principado de Asturias.


Asturias demuestra que el sistema sanitario "no es tan igualitario" como parece

En otoño de 2010, un equipo de la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad del Principado de Asturias, en el que se encontraba Mario Margolles, responsable del Servicio de Vigilancia Epdidemiológica, comenzaba su proyecto ‘Observatorio de Salud en Asturias’, recabando información sobre el impacto de los determinantes de salud localizados en cada uno de los municipios, como factores socioeconómicos, nivel educativo o la calidad asistencial. El objetivo era identificar “la desigualdad en salud”, que se traduce en la práctica a diferentes resultados que obtienen los pacientes crónicos o la mortalidad prematura, según la zona geográfica en la que vivan. Un hecho constatado por esta Consejería ha sido la huella de la crisis económica en la salud de los asturianos: en lugares donde el desempleo es acentuado o no existen “redes sociales adecuadas” para apoyar esta situación, se ha constatado un aumento en el consumo de psicotropos (tranquilizantes, antidepresivos…).

El trabajo asturiano es inédito en nuestro país y sigue la estela estadounidense. En él, la implicación del profesional sanitario y los centros de salud es clave. Los resultados de este Observatorio revelan, tal y como sentencia Margolles, que “creemos que el sistema sanitario es igualitario, pero no es así”. El acceso a la educación, así como las condiciones de vivienda o la convivencia familiar en el hogar determinan esa desigualdad también entre los más pequeños.