14 nov 2018 | Actualizado: 16:40

Médicos de Familia recuerdan que la osteoporosis debe ser considerada como un problema sociosanitario de primer orden

El Colegio de Médicos y el Ayuntamiento organizan un nuevo ‘Encuentro Saludable’

Martes, 24 de julio de 2012, a las 21:03

Redacción. Santander
El médico de Familia, Álvaro Pérez Martín, ha asegurado que en España se calculó que el coste hospitalario directo de las fracturas osteoporóticas es de 222 millones de euros, por lo que en la actualidad la osteoporosis debe ser considerada como un problema sociosanitario de primer orden.
Álvaro Pérez Martín, médico de Familia, ha hecho estas declaraciones durante su intervención en la Asociación de Sordos de Santander, dentro del ciclo sanitario denominado Encuentros Saludables, que organizan el Colegio de Médicos de Cantabria y el Ayuntamiento de Santander, a través de la Concejalía de Familia que dirige Antonio Gómez.
 

El representante de la asociación de sordos presentando al concejal de Familia, Antonio Gómez, (centro) y al médico de familia Álvaro Pérez Martín.

El Ayuntamiento de Santander y el Colegio de Médicos en su tarea de promover la salud de los ciudadanos han puesto en marcha un ciclo de conferencias sobre temas de salud, que se han desarrollado en las sedes de once asociaciones de vecinos de la ciudad.

Pérez Martín ha explicado, ante cerca de un centenar de personas en la Asociación de Sordos de Santander, que la osteoporosis es la enfermedad metabólica ósea más frecuente y la causa más importante de fracturas por fragilización del hueso. “Es un proceso muy prevalente en la sociedad occidental actual, que presenta unos altos índices de envejecimiento y sedentarismo, factores ambos que se correlacionan con él”, ha recalcado el médico de Familia.

Pérez Martín ha explicado que tanto en la población general como incluso entre los profesionales sanitarios no se da excesiva importancia a esta enfermedad, ya que la fragilización de los huesos se considera un precio normal a pagar por envejecer. Sin embargo, las fracturas óseas osteoporóticas no sólo suponen un importante gasto directo para la sanidad de los diferentes países, sino que en muchos casos suponen la muerte o la pérdida de la independencia de los ancianos que las sufren.