14 dic 2018 | Actualizado: 08:40

“Más del 70% de las reclamaciones derivan del consentimiento informado”

Conrado Núñez presenta un mecanismo que pone a disposición del facultativo los documentos de cada especialidad y de cada intervención

vie 29 noviembre 2013. 13.02H
Ricardo Martínez Platel / Imagen: Miguel Ángel Escobar. Madrid
La exigencia de información al paciente y su interpretación legal en la práctica clínica han evolucionado considerablemente en los últimos tiempos. Por esta razón, en el marco del XIII Encuentro Internacional en Técnicas de Medicina Estética y Antienvejecimiento, se ha presentado una herramienta para trabajar con los consentimientos informados.

Conrado Núñez, CEO de DS Legal Group.

Jesús García Corcobado, presidente de la Femel.


Este mecanismo consiste en poner a disposición del facultativo los consentimientos informados de cada especialidad y de cada intervención, simplificando y haciendo esta tarea más segura y fiable para los médicos, desde un punto de vista jurídico.

Conrado Núñez, CEO de DS Legal Group, ha señalado que más del 70 por ciento de las reclamaciones que reciben los profesionales sanitarios se sustentan en este documento y ha reconocido que “para los jueces las historia clínica tiene menos importancia si hay un consentimiento informado (CI) mal hecho”. Nuñez ha subrayado que una de las cosas que más se ha notado con la crisis es que  las reclamaciones, como consecuencia de no haber obtenido el resultado que quieren,  “las hacen para no pagar al médico y muchos de ellos por abandono de tratamientos”. Un número de denuncias que se ha multiplicado por tres en los últimos cinco años.

Por su parte, Jesús García Corcobado, presidente de la Fundación Española de Medicina, Estética y Longevidad, ha explicado que “informar mal sigue siendo un punto débil y utilizado para reclamar una mala praxis”, a pesar de que la concienciación de los facultativos sobre esta asunto “es cada vez mayor”. Ambos han coincidido que en el campo de la medicina estética referirse al instrusismo “es algo caduco” y las demandas, por regla general, no van en este sentido.