Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00

Casi la cuarta parte de las donaciones en vivo se hacen en trasplante renal pediátrico

El 30 por ciento recibe un trasplante renal como primera opción de tratamiento

Lunes, 05 de marzo de 2012, a las 18:35

Ángeles Blanco / Imagen: Adrián Conde. Madrid
En España, el número de donaciones en vivo va en aumento. Una realidad especialmente significativa en el caso del trasplante renal pediátrico, donde la cifra se ha duplicado en los últimos  cuatro años hasta alcanzar un porcentaje “de entre el 22 y el 23 por ciento” del total de donaciones a nivel nacional.  Así lo ha destacado el coordinador de la Asociación Española de Nefrología Pediátrica (AENP) para el Registro Español Pediátrico de Insuficiencia Renal, Ángel Alonso, durante la presentación del registro de trasplantes en edad pediátrica.
 

Ángel Alonso presenta los datos del Registro Español Pediátrico de Insuficiencia Renal.

En nueve de cada diez casos los órganos proceden de los progenitores y, en el 60 por ciento de ellos, es la madre quien decide donar su riñón. Asimismo, España también es puntera en el empleo del trasplante como primera opción de tratamiento para la insuficiencia renal terminal de pacientes pediátricos. En este sentido, Alonso subraya que, aunque la incidencia de la patología es similar a otros países de la Unión Europea, “en España el 30 por ciento de los niños y/o adolescentes recibe un trasplante renal como primera modalidad de tratamiento, frente al 20 por ciento de la media europea”.

“La asistencia a niños con enfermedad renal es de las más punteras de Europa y así lo reflejan los datos de este registro: tenemos una elevada cifra de trasplantes y el mayor número de ellos es de carácter preventivo”, apunta el presidente de la Asociación Española de Pediatría (AEP), Serafín Romero.

Muestra de ello es que tan sólo 60 niños y/o adolescentes en nuestro país están a la espera de un trasplante y el tiempo de espera no supera el año. Un periodo que, como precisa Alonso, en muchos casos “no está motivado por la falta de posibles donantes” sino porque en los lactantes se recomienda esperar hasta alcanzar un “grado de desarrollo suficiente para poder llevar a cabo un trasplante”.

Más de 55 niños recibieron un trasplante renal  en el año 2010 y cada año se suelen diagnosticar 60 nuevos casos de insuficiencia renal terminal; es decir, 6,5 pacientes nuevos anuales por millón de habitantes menores de 18 años. En la mayoría de casos, se produce por una malformación congénita del riñón y de las vías urinarias y tan sólo el 20 por ciento se debe a anomalías hereditarias.