Redacción Médica
18 de julio de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 19:50

Los sindicatos de Cruces entregan al parlamento 10.000 mensajes contra los recortes

La iniciativa ha sido bautizada con el nombre ’10.000 razones para no recortar’

Jueves, 27 de junio de 2013, a las 12:08

Redacción. Bilbao
Miembros de los diferentes sindicatos con representación en el Hospital de Cruces han hecho entrega en el Parlamento vasco del documento ‘10.000 razones para no recortar’, con el que pretenden hacer ver al consejero de Salud, Jon Darpón,  la necesidad de “escuchar a la gente y a los profesionales para que sepan las consecuencias que tienen las medidas que toman en los despachos”.

El documento presentado en la Cámara, consistente en 10.000 mensajes “de queja y preocupación” elaborados por pacientes, familiares y profesionales, ha sido elaborado tras un proceso de recopilación que se ha llevado a cabo durante dos meses en el punto de encuentro situado en el hall del hospital.

Para sus promotores, la iniciativa refleja la preocupación de los ciudadanos “por unos recortes que ponen en riesgo el sistema vasco de salud y la calidad de la asistencia sanitaria”. Es por ello que han solicitado al consejero Darpón “que escuche a los ciudadanos y los profesionales”, además de criticar “el aumento de jornada” y la “pérdida de días” de los trabajadores, medida cuya consecuencia es “la destrucción de numerosos puestos de trabajo estables”.

Uno de los aspectos más criticados por los sindicatos de Cruces tiene que ver con el cierre de más de 200 camas en Semana Santa, navidad y verano. A su juicio, la decisión ocasión “una permanente saturación y hacinamiento de las Urgencias hospitalarias, que se ven obligadas a atender a los pacientes en los pasillos”.

Además, han precisado que "la falta de contratación para cubrir una baja de enfermedad o una licencia convierte en un hecho habitual que, en las unidades del hospital, se trabaje con menos dotación que la plantilla estructural".

"Un déficit de personal que, para los sindicatos, hace que aumenten las cargas y ritmos de trabajo, dificultando un trato adecuado al enfermo e incrementa el riesgo de errores profesionales", han concluido.