17 nov 2018 | Actualizado: 16:10
Martes, 13 de mayo de 2014, a las 18:57
Redacción. Zaragoza
El Colegio de Médicos de Zaragoza ha acogido una jornada práctica sobre Anticoagulación Oral. Presentado y moderado por el secretario del colegio, Alfredo Gaudes, y por la vicepresidenta, Belén Lomba, el encuentro ha contado con la participación de Beatriz Ordoñez, del Servicio de Cardiología del Royo Villanova, y Olga Gavín, hematóloga de la sección de Coagulación del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de la capital aragonesa. La jornada pretendía dar respuesta a las necesidades formativas e informativas de todos los colegiados sobre cuestiones relacionadas con la fibrilación, la introducción a las nuevas guías y a los nuevos anticoagulantes.

Beatriz Ordoñez, Belén Lomba, Olga Gavín y Alfredo Gaudes.

En su intervención, Olga Gavín ha explicado la anticoagulación, así como sus causas, motivos, incidiendo en los pacientes en quienes este tratamiento se encuentra indicado. Tras un breve repaso a la historia de la anticoagulación oral –ya prácticamente un siglo-, Gavín ha expresado las diferencias entre aquellos pacientes destinados a recibir un tratamiento de antivitamina K y aquellos que podrían beneficiarse de los nuevos anticoagulantes orales.

Así, las personas con insuficiencia renal severa, con síndrome coronario agudo (SCA) reciente y con un ajuste estable de la Terapia Anticoagulante Oral (TAO) serían candidatas a recibir el primer tratamiento, mientras que aquellos con ictus previo, hemorragia grave, dificultad de desplazamiento para realizar controles, o polimedicados, serían susceptibles de un tratamiento con anticoagulantes orales.

Belén Ordoñez, la segunda ponente de la jornada, ha destacado las cuestiones prácticas del uso de los Nuevos Anticoagulantes Orales. De esta manera, ha afirmado que “todos han demostrado no inferioridad y mejor seguridad en la prevención del tromboembolismo asociado a la Fibrilación Auricular no valvular, que no hay grandes diferencias de eficacia y sí menos hemorragias mayores, que no presentan ajuste de dosis, no hay antídoto y no se recomienda el uso concomitante con antiagregantes”. Además ha recalcado la importancia de controlar la adherencia y la función renal en el seguimiento del proceso con los pacientes.