Redacción Médica
23 de septiembre de 2018 | Actualizado: Domingo a las 14:00

Las nuevas Unidades de Convalecencia Sociosanitarias van más allá del episodio agudo

El proyecto exige reconfigurar el modelo de atención a los pacientes de manera que se asegure la continuidad asistencial

Jueves, 25 de septiembre de 2014, a las 10:03
Redacción. Zaragoza
El consejero de Sanidad, Bienestar Social y Familia, Ricardo Oliván, ha presentado la apuesta de la comunidad por la atención socio sanitaria bajo la fórmula de Unidades de Convalecencia Sociosanitaria.

Ricardo Oliván.

Según Olivan, "el desafío al que se enfrenta el sistema sanitario y social de Aragón es garantizar la doble dirección y la continuidad de los cuidados, a través de un modelo flexible, que sea capaz de responder a las necesidades de las personas a lo largo de todo el proceso asistencial". El consejero ha destacado que la apuesta de Aragón se basa en un cambio del sistema desde el modelo de atención actual, centrado en el episodio agudo, a un modelo centrado en el paciente y su familia.

En esa línea, se ha decidido crear unas Unidades de Convalecencia Sociosanitarias (UCSS), como un nuevo recurso o servicio que nace en el Departamento de Sanidad, Bienestar Social y Familia, a través de la coordinación entre el Servicio Aragonés de Salud y el Instituto Aragonés de Servicios Sociales, con el fin de dotar a los centros residenciales de personas mayores de una Unidad de carácter sociosanitario.

Su finalidad es la atención de personas que cuando, ingresados en un hospital general o en un hospital de convalecencia, estén en disposición del alta médica pero requieran de un tiempo como consecuencia de procesos crónicos de enfermedad y/o otras patologías, ya diagnosticados y estabilizados pero que, debido a un proceso agudo o a una descompensación de sus procesos crónicos, presentan una falta de autosuficiencia, necesitando cuidados sanitarios médicos y de enfermería y vigilancia durante la convalecencia, así como los cuidados personales asociados a su falta de autonomía.

De tal forma y como prueba piloto se van a destinar 10 camas para esta finalidad en las Residencias de personas mayores de Santa Ana de Utebo y Movera de Zaragoza. Dar una respuesta global, ha afirmado Oliván, exige reconfigurar el modelo de atención a los pacientes de manera que se asegure la continuidad asistencial entre las diferentes estructuras que prestan servicios y la gestión integrada de la atención, adaptando el nivel de cuidados que se les presta a las características propias de la persona y al grado de avance de la enfermedad, en coordinación con los servicios sociales.