Redacción Médica
23 de julio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 19:30
Miércoles, 26 de noviembre de 2014, a las 10:34
Redacción. Barcelona
La Unidad de Diagnóstico Rápido (UDR) del Hospital Universitario de Bellvitge ha logrado en el último año evitar el ingreso del 75 por ciento de pacientes que podían derivar en una patología grave, los cuales han sido diagnosticados en menos de 10 días y con un máximo de tres visitas al hospital (alrededor del 40 por ciento requirió una visita; el 59,5 por ciento, dos, y sólo un 0,5 por ciento, tres visitas).

Xavier Corbella.

“Si hay la duda de un ganglio maligno, por ejemplo, al paciente se le practica una punción el mismo día de la primera consulta, la muestra se envía en ese mismo momento al Servicio de Anatomía Patológica, donde es analizada y, a las pocas horas, podemos saber si éste es maligno. La biopsia del ganglio se hace unos días más tarde”, ha explicado Xavier Corbella, jefe del Servicio de Medicina Interna del hospital.

“Las UDR son un dispositivo complejo organizativamente. Se tienen que establecer unos circuitos prioritarios y una reserva de agendas complementarias para realizar las pruebas correspondientes. Además, se debe hacer un seguimiento exhaustivo del paciente con el fin de encadenar las pruebas de forma diligente”, ha añadido Beatriz Rosón, responsable de la UDR del Hospital Universitario de Bellvitge.

Tres grandes grupos de pacientes son los que tienen acceso prioritario a la UDR. Estos son pacientes con síntomas constitucionales, como fiebres persistentes desconocidas o pérdidas de peso consistentes; hallazgos analíticos o radiológicos potencialmente graves; y enfermedades en algunos órganos que pueden derivar en una patología grave. Los motivos más frecuentes de consulta en esta unidad son el síndrome tóxico, las adenopatías, la sospecha de tumoraciones y la anemia.