Redacción Médica
21 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00
Martes, 27 de noviembre de 2012, a las 10:15

LOS DEBATES DE REDACCIÓN MÉDICA
cuatro organizaciones reflexionan sobre la tensión con el ministerio y las ccaa
La sostenibilidad del SNS depende de la voluntad política
Representantes sindicales defienden la viabilidad del modelo y claman por el liderazgo de Ana Mato

María Márquez / Imagen: Diego S. Villasante. Madrid
Las organizaciones sindicales ven con preocupación el estancamiento del diálogo con la Administración pública, que se está traduciendo en intensas protestas del personal sanitario en diversas autonomías, en algunas de las cuales la huelga se ha convertido en una realidad casi cotidiana. La luz en el túnel vendría, en opinión de CCOO, UGT, Satse y CSI-F, de un mayor esfuerzo político, dejando a un lado la ideología y con un mayor protagonismo del Ministerio de Sanidad. En medio de las tensiones actuales, agradecen la fuerza reivindicativa de la Plataforma Sindical de Empleados Públicos, un consenso histórico en el que el ámbito sanitario tiene un peso destacado.

De izquierda a derecha, Antonio Cabrera, secretario general de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de FSS-CCOO; Fernando Molina, presidente del Sector Nacional de Sanidad de CSI·F; Pilar Navarro, secretaria del Sector de Salud, Servicios Sociosanitarios y Dependencia de la FSP-UGT; y Alejandro Laguna, secretario general del Sindicato de Enfermería Satse.


Diálogo entre sindicatos y Administración pública

Antonio Cabrera, secretario general de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de FSS-CCOO: La situación de la representación en el ámbito sanitario estatal no ha sufrido recortes, solo en el autonómico. No es novedoso, surgió la posibilidad de crear la Mesa de Sanidad, nosotros trasladamos al Ministerio la posición de defender los recursos, y no ha sido posible. Se ha perdido una oportunidad importante, histórica. Somos de los que más foros tienen, la representatividad ha aumentado con esto, pero no tenemos ningún recurso.

Por qué el diálogo con la Administración no fructifica.

Pilar Navarro, secretaria del Sector de Salud, Servicios Sociosanitarios y Dependencia de la FSP-UGT: Aparte de lo que dice Antonio, sobre la disminución de recursos sindicales para nuestro trabajo, creo que el mayor problema que nos encontramos en estos momentos es que no hay negociación colectiva ni diálogo social, todo se hace por real decreto, lo que supone una vulneración de derechos y de la legislación. Les guste o no, nuestra razón de ser esta ahí plasmada, los agentes sociales vertebramos un estado democrático. Cuando se pidió la Mesa estatal vimos que no había una opinión unánime de lo que se estaba hablando, no interpretaban la necesidad de este ámbito de negociación colectiva. Incluso llevamos meses en los que no hemos hablado de ningún tema, cuando realmente se están reuniendo con organizaciones profesionales y sociedades científicas, con los que intentarán resolver los problemas.

Fernando Molina, presidente nacional del Sector de Sanidad de CSI•F: Creo que hay suficientes temas que se están fraguando fuera de la Mesa oficial, cuando nosotros somos los que hemos sido elegidos en unas elecciones. El Ministerio tiene ahora negociaciones con organizaciones que no son representantes oficiales de los trabajadores, por mucho bombo que le quieran dar. Nosotros también recurriremos si este Consejo toca algún tema laboral. El Ministerio en la actualidad desprecia a las asociaciones sindicales, solo nos piden documentación y yo no les mandará absolutamente nada hasta que nos sentemos a dialogar de otra manera.

Alejandro Laguna, secretario general de Satse: Parece que lo que quieren es cargarse el SNS. Vivimos en una democracia, y las organizaciones sindicales representamos una gran parte del SNS, que son los recursos humanos. Si nos dejan sin recursos es que el padre del SNS, el Gobierno a través del Ministerio, es el que no quiere que salga adelante el servicio estatal de salud, al que se quieren cargar imagino que por razones ocultas. Lo que queremos es dar un buen servicio a quien realmente es el dueño del SNS, el ciudadano. Desde el Ministerio no hay capacidad de negociación, cuando nos llaman son documentos cerrados, de ahí que con este criterio sobremos todos.

La conveniencia de una huelga sanitaria y su repercusión

Antonio Cabrera: La huelga es un derecho, por ahora, y como tal la queremos ejercer. Pero la verdad es que el sector sanitario tiene condicionantes, porque es salud. Los servicios mínimos están para cumplir la urgencia, pero origina retrasos de personas citadas y esto origina que no esté bien vista por la población. De hecho, de todos los sectores públicos el que menos convoca es el sanitario. Además, tiene poca capacidad movilizadora. Es una asignatura pendiente para nosotros. Las condiciones actuales son las peores que han tenido y no hay nada que aventure que va a mejorar. Nosotros no renunciaremos a una convocatoria si hay condiciones y siempre garantizando la asistencia.

El reto de lograr la cohesión del SNS.

Pilar Navarro: Yo creo que tenemos un sector bastante complicado para una convocatoria de huelga. Trabaja en contra muchas cosas. La situación actual es diferente a otras, ya que la población ahora puede entender los motivos. Están viendo día a día que el ciudadano entra en una lista de espera que no sabe cuándo va a acabar, porque hay perversidad en los datos. Hablando con unas compañeras filandesas me comentaron que la última huelga que hicieron, de solo 18 horas, y consiguieron el 25 por ciento de aumento salarial, no dejaron de atender a nadie pero los servicios mínimos no son los españoles, de un 85 por ciento. Lo que pasa es que en España se considera todo urgente el día de una huelga general, y no es así, una vez comparado con días anteriores. La huelga es una situación excepcional y todo el mundo tiene que ser consciente de que con sus decisiones van a ayudar.

Fernando Molina: La huelga es legal y es un mecanismo a utilizar. Nosotros intentamos agotar hasta el máximo de diálogo antes de llegar a una situación así, ahora el problema es que ni lo tenemos. Para una huelga debes contar con la respuesta del trabajador.  De forma sectorial quizás sea un tema a retomar. A ningún sindicato nos gusta convocar una huelga, porque sabemos el aspecto negativo que puede tener, porque la culpa siempre es del profesional. Aquí los servicios mínimos que se plantean son muchas veces superiores a la plantilla de un día normal.

Alejandro Laguna: Sobre todo es un derecho que se ejerce en una situación extrema. A Satse le duele tener que convocar una huelga, y lo hemos hecho en Cataluña, Valencia, Castilla-La Mancha, Asturias… Creemos que, por cercanía, donde verdaderamente podemos ‘hacer más daño’ al mal gestor es en las autonomías, y en momentos determinados lo hemos hecho. No convocaríamos una huelga general pero sí compartimos razones profesionales y laborales para convocarla, por eso la apoyamos. Lo que nos queda es apelar a los medios de comunicación que, en vuestra solidaridad, nos trasmitáis la angustia de los centros de trabajo por la destrucción del mejor sistema sanitario del mundo, porque los profesionales están bajo mínimos. Y lo peor está por venir.

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