Redacción Médica
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Los alergólogos pediátricos piden una subespecialidad para su área

Entre un 15 y un 20 por ciento de los niños españoles tienen, al menos, una alergia

Sábado, 18 de mayo de 2013, a las 14:44

Redacción. Ávila
La mayoría de hospitales españoles no cuenta con servicios especializados de Alergología Pediátrica, según denuncia la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergia y Asma Pediátrica (Seicap) que ha celebrado su XXXVII Congreso Nacional. Entre “un 15 y un 20% de niños españoles tienen al menos una alergia y no todos los centros tienen un alergólogo pediátrico para proporcionarles el diagnóstico y tratamiento adecuado a la formación de un pediatra”, ha explicado Marcel Íbero, presidente de la Seicap.

Marcel Íbero, presidente de la Seicap.

"Hay muy pocos Servicios de Alergia Pediátrica de alto nivel, ubicados en Hospitales de nivel 3, que se encuentran concentrados en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Pamplona y Málaga", asegura el doctor Íbero. "En otras capitales de provincia encontramos Unidades de Alergia Pediátrica ubicadas dentro del Servicio de Pediatría, la mayoría de ellas con dotación precaria de personal y medios. Y tenemos algunas comunidades autónomas (Castilla y León, Castilla La Mancha, Andalucía, Extremadura...) sin Unidades de Alergia Pediátrica en algunas de sus capitales de provincia”, ha añadido.

Hay que tener en cuenta que “los conocimientos sobre la población infantil que tiene un pediatra con la especialidad de alergología van a permitir mayor eficacia y acierto en el diagnóstico y tratamiento de una enfermedad alérgica en el niño”, ha indicado Íbero.

Como consecuencia de esto, los hospitales que sí cuentan con servicios especializados, “están desbordados debido al aumento progresivo del número de niños con alergias. Se calcula que se necesita un alergólogo pediátrico por cada 50.000 a 100.000 niños”, ha advertido José María Maillo, presidente del comité organizador del XXXVII Congreso de Seicap. El principal problema, según ha señalado, es que “deberían existir las subespecialidades pediátricas. Cada vez más profesionales estudian también alergología pero no hay plazas para ellos”, ha añadido.

Diagnóstico tardío

Por su parte, los pacientes observan que debido a la falta de alergólogos pediátricos “el tiempo que pasa entre que el niño visita al pediatra y después llega a la consulta del especialista es muy largo, con lo que el diagnóstico tarda mucho en llegar”, asegura Pilar Muñoz González, presidenta de la Asociación Española de Alérgicos a Alimentos y Látex (Aepnaa). Según ella, el diagnóstico puede tener un retraso de varios meses.

En el caso de las alergias alimentarias y a látex, es más complicado pues no siempre lleva consigo una reacción respiratoria. “Los niños que sufren reacciones alérgicas por un alimento, sobre todo por ingestión o contacto lo tienen todavía más complicado sobre todo cuando las reacciones son digestivas o sistémicas, porque los pediatras en principio en muchos casos suelen tomarlo como una reacción adversa. Por lo que lo  envían al gastroenterólogo y/o a otros especialistas hasta que finalmente se llega al alergólogo pediátrico”, añade la presidenta de Aepnaa.

Otro de los problemas con los que se encuentran los pacientes son los amplios desplazamientos que deben hacer para ser atendidos por un alergólogo pediátrico. “En los hospitales comarcales no suele haber un servicio especializado para la población infantil alérgica. Incluso en los grandes hay como mucho tres especialistas, teniendo en cuenta que cada vez son más los afectados”, indica Pilar Muñoz González.