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La Junta afirma que el decreto de los horarios de farmacias es “acertado”

Elimina “la rigidez de los horarios y la determinación de los periodos de descanso que contenía la anterior regulación”

Viernes, 25 de abril de 2014, a las 13:15
Redacción. Toledo
El director general de Calidad, Planificación, Ordenación e Inspección del Gobierno regional, Javier Hernández, ha asegurado que el nuevo decreto, implantado en mayo de 2013, por el que se establecen los horarios de atención al público, servicios de urgencia y vacaciones de las oficinas de farmacia de Castilla-La Mancha es "necesario, oportuno y acertado", y contribuye a "mantener y consolidar un servicio básico".

Durante su comisión en las Cortes regionales ha destacado las "contadas incidencias" que se han registrado desde su implantación, así como el hecho de que haya sido "acordado" con los colegios farmacéuticos de la región y que, con su implantación, "el Gobierno regional se haya adelantado a la política de apoyo a las farmacias rurales".

En este sentido, ha explicado los nuevos cambios en los horarios de las oficinas de farmacia, que dan "flexibilidad" a las mismas al eliminar "la rigidez en los horarios y la determinación de los periodos de descanso que contenía la anterior regulación" y que, según Hernández, "planteaba dificultades importantes para conciliar la vida profesional y personal de los farmacéuticos".

Además, este decreto incorpora la creación de agrupaciones farmacéuticas entre zonas cercanas, las cuales requieren "un consenso" entre todos los farmacéuticos que ejercen en dichas zonas. A este respecto, Hernández ha informado de la existencia de tres agrupaciones: una en la provincia de Albacete, formada por Casas Ibáñez y Villamalea; otra en Cuenca, formada por Sisante y Casasimarro; y una última en Toledo, compuesta por las localidades de Navahermosa y Menasalbas.

El director general de Calidad, Planificación, Ordenación e Inspección también ha subrayado las características demográficas de la región, en la que existen zonas más extensas que, por ello, se ven más afectadas por la "vulnerabilidad económica" de las farmacias. En este sentido, ha indicado que Castilla-La Mancha cuenta con una de las ratios "más bajas" de habitantes por oficina de farmacia, de manera que hay 1.640 habitantes por cada farmacia, mientras que a nivel nacional esta ratio es de 2.200, es decir, "un 25 por ciento" superior.