Redacción Médica
21 de septiembre de 2018 | Actualizado: Viernes a las 19:50
Miércoles, 11 de noviembre de 2015, a las 16:40
Redacción. Barcelona
La Federación Nacional de Clínicas Privadas quiere manifestar su malestar ante la situación generada por los impagos a los centros sanitarios privados por parte del CatSalut. Para la FNCP “es inaceptable que se utilicen servicios esenciales y constitucionalmente protegidos, como es el derecho a la salud, como moneda de cambio en situaciones conflictivas, tanto políticas como económicas.”

Cristina Contel.

Las entidades de salud catalanas tienen a fecha de hoy una deuda acumulada del 33 por ciento de la facturación de junio, más el 100 por cien de la facturación de los meses de julio, agosto, septiembre y octubre, con lo que llevan cuatro meses prestando servicios sanitarios, pagando a sus trabajadores, la seguridad social, aplazando pagos a proveedores y todo ello, sin cobrar.

Una situación que, según la FNCP, “ha llevado al agotamiento de sus tesorerías y de las líneas de crédito, de las que en su caso pudieran disponer, encontrándose sin solución de continuidad”.

La Asociación Catalana de Entidades de Salud (ACES), la asociación territorial de la FNCP que representa a la sanidad privada de Cataluña, ha mantenido una reunión con los representantes de los hospitales, clínicas y servicios sanitarios privados que tienen suscritos contratos con el CatSalut, que manifestaron la imposibilidad de hacer frente al pago de las nóminas de este mes de noviembre y, en consecuencia, también a sus proveedores, que no dejan de tener también que pagar sus respectivas nóminas.

A mayor abundamiento, cabe destacar que esta situación afecta a los 60.000 trabajadores que están en el Convenio Siscat, que se firmó con un incremento de tarifa del 3’6 por ciento con efectos a 1 de mayo de 2015  y que las entidades que representamos están pagando a sus trabajadores con recursos propios.

Cristina Contel, presidenta de la FNCP y también de ACES, ha puesto de manifiesto que “debemos encontrar entre todos una salida urgente a esta situación insostenible que se ha convertido en una carga de profundidad que atenta directamente a los principios rectores más básicos y esenciales de todo estado de derecho.” Además, ha resaltado que  “hay derechos fundamentales, como el de la salud, que están y así deben tratarse, por encima de posicionamientos y contenciosos políticos y económicos, pues los valores que preservan son inherentes a la ciudadanía.”

Para la FNCP, situaciones como  esta requieren  decisiones urgentes y valientes, que, para evitar que vuelvan a repetirse, deberían enmarcarse en un Pacto Nacional de Salud que trascienda las voluntades e intereses políticos, dando estabilidad y seguridad jurídica a los agentes de sectores que como el de la salud, que circunscriben su razón de ser en un servicio público que constituye un derecho fundamental.