Redacción Médica
22 de septiembre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 13:45
Martes, 25 de diciembre de 2012, a las 20:21

Redacción. Mallorca
El hospital Son Llàtzer dispone desde el año 2002 de la Consulta de Enfermedad Renal Crónica, si bien es ahora cuando ahora ha recibido la certificación ISO 9001:2008. Su objetivo es el de ofrecer información a los pacientes sobre su patología, detectar candidatos a recibir un trasplante, retrasar el tratamiento de diálisis y ayudarlos a decidir el tipo llegado el momento.

Equipo de la Consulta de Enfermedad Renal Crónica.

A medio plazo, el trabajo desarrollado en la consulta servirá para impulsar la diálisis domiciliaria, un sistema que proporciona autonomía a los pacientes y los permito llevar una vida autónoma, ha informado el Govern a través de un comunicado.

La Consulta de Enfermedad Renal Crónica acompaña los pacientes en la toma de decisiones sobre el tratamiento sustitutivo renal de acuerdo con sus valores y el estilo de vida, aun cuando, en un primer momento, lo que busca es detectar pacientes que, atendiendo a sus características, puedan recibir un trasplante, tanto de donante vivo como de cadáver.

Si esto no es posible y se requiere diálisis, uno de los sus objetivos es, en los casos de los pacientes que cumplen los requisitos para ser candidatos, aconsejarlos que reciban la diálisis peritoneal o domiciliaria.

Actualmente, Son Llàtzer tiene 70 pacientes que reciben el tratamiento de hemodiálisis convencional en el hospital y 7 de los cuales hacen diálisis peritoneal en su domicilio. Se espera que en el plazo de cinco años el 30 por ciento de los pacientes reciban el tratamiento de diálisis peritoneal en casa suya.

“Siempre que sea posible se aconseja la diálisis domiciliaria, porque lo que volamos conseguir es un modelo de paciente crónico autónomo, independiente y con una vida familiar normal y que no tenga la necesidad de faltar de su lugar de trabajo”, ha explicado el jefe del Servicio de Nefrología del hospital Son Llàtzer, Joan Buades Fuster, quien ha añadido que esta técnica ofrece muy buenos resultados de supervivencia, una gran calidad de vida y pocas contraindicaciones.

Con respecto al consumo de recursos sanitarios, esta técnica es limitada y el coste es un 55 por ciento inferior al de la hemodiálisis hospitalaria, que requiere un espacio y un importante consumo de recursos humanos.