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La atención al duelo perinatal, una asignatura pendiente

Se calcula que uno de cada 300 partos acaba en muerte fetal

mar 11 enero 2011. 18.23H

Redacciónh. Bilbao

El Colegio de Médicos de Vizcaya acoge, hoy la última jornada  del primer Curso sobre Duelo Perinatal para personal sanitario, organizado por el doctor Jose Antonio Iparraguirre, ginecólogo del Hospital de Cruces, en colaboración con la Asociación Krisálida de Apoyo al Duelo y la Fundación de Estudios Sanitarios, y al que acuden más de 80 profesionales relacionados con el parto del País Vasco y de las provincias vecinas, que recibirán información sobre cómo atenderá pacientes cuyos hijos mueren antes de nacer.

En el curso se van a tratar los aspectos médicos y psicológicos más relevantes, como las causas más frecuentes, la forma de dar la noticia, el parto y el postparto, el papel de los grupos de apoyo, la búsqueda de un nuevo embarazo y el seguimiento de éste.

Durante las jornadas, se realizará el recorrido de una pareja desde el anuncio de la muerte de su hijo y su nacimiento, pasando por el puerperio con la cuna vacía y la búsqueda de una nueva gestación "con sus conflictos psicológicos", hasta el control de ese nuevo embarazo. Se analizarán también los aspectos médicos y psicológicos de cada fase y se expondrán las experiencias de profesionales dedicadas específicamente al duelo perinatal.

Según ha explicado el Colegio de Médicos, el curso pretende formar al personal sanitario en contacto con estas pacientes, "no sólo para evitar estos y otros errores, sino para conocer los primeros auxilios psicológicos en el momento del diagnóstico de la muerte fetal, comprender el proceso de formación de vínculos y ayudar con intervenciones adecuadas que permitan la formación de un recuerdo sobre el que elaborar el duelo, y apoyar y orientar a estas pacientes tanto en la elaboración del duelo como en la posible búsqueda de una nueva gestación".

Según han explicado, la mortalidad perinatal, que incluye las muertes fetales desde la semana 28 de embarazo hasta el séptimo día postparto, es del 4,9 por 1.000 y la mortalidad fetal tardía (desde la semana 28 hasta el nacimiento) es del 3,3 por 1.000, lo que significa que una de cada 300 embarazadas "deberá enfrentarse al trauma de dar a luz a su hijo sin vida".

Desde el Colegio de Médicos han precisado que las pérdidas fetales son menos frecuentes a medida que avanza el embarazo, "pero muchas están infrarregistradas porque la ley sólo exige declarar en el registro civil las muertes fetales por encima de las 26 semanas".

Las pacientes que pasan por un duelo perinatal pueden sentir pérdida de la autoestima (con sensación de fracaso biológico), sensación de irrealidad (por perder un sueño) y soledad (tanto social como asistencial). Estos dos últimos factores contribuyen a hacer de éste un "duelo desautorizado", pues las pacientes no reciben el apoyo y consuelo adecuado al no comprenderse su dolor por la pérdida de alguien "que no ha vivido", han indicado los especialistas.

Los médicos han señalado que los errores más frecuentes que se cometen desde el ámbito sanitario son "evitar que los padres vean y toquen al bebé, proporcionar una sedación excesiva en la dilatación y el parto, no explicar adecuadamente los objetivos y resultados de la necropsia, evitar el contacto con las madres y padres por no saber qué decir, hacer comentarios bienintencionados pero contraproducentes, así como aconsejar un nuevo embarazo lo antes posible".