Redacción Médica
20 de septiembre de 2018 | Actualizado: Jueves a las 18:30

Cantabria se opone a que los diabéticos reutilicen inyecciones

El plan consiste en informar del riesgo que supone esta práctica a través de una campaña nacional que ha impulsado FEDE

Miércoles, 11 de diciembre de 2013, a las 15:08
Redacción. Madrid / Santander
Bajo el lema `Frena el reúso ¡ya! ¡No pongas tu salud en riesgo!´, la Asociación Cántabra de Diabéticos (ACD) junto con el Gobierno autonómico se oponen a la reutilización de material de inyección en pacientes con diabetes, siendo ésta la primera Comunidad en posicionarse al respecto.

Aurelio Ruíz, presidente de FEDE y ACD.

La Federación de Diabéticos Españoles (FEDE) ha sido la encargada de poner en marcha una campaña a nivel nacional contra esta práctica que considera incorrecta ya que conlleva unos riesgos y precauciones considerables. “Nuestro objetivo es concienciar y denunciar las malas prácticas sanitarias y de formación de pacientes con diabetes que se están realizando en España al recomendar la reutilización del material de inyección” han manifestado desde la Federación.

Cantabria ha sido la primera Comunidad Autónoma en posicionarse, y apoyar públicamente esta iniciativa con un plan que incluye la distribución de un díptico en el que se alerta del peligro que supone esta práctica que, “a pesar de estar prohibida no está suficientemente perseguida por las Administraciones Públicas” según han señalado desde la Federación.

Para Aureliano Ruiz Salmón, presidente de FEDE y presidente de ACD, la iniciativa puesta en marcha por el Gobierno cántabro “debe servir de ejemplo para el resto de Comunidades Autónomas ya que los datos sobre la reutilización en nuestro país son alarmantes y es necesario tomar medidas urgentes a este respecto”.

Plan informativo y de buenas prácticas

En el díptico o manual de buenas prácticas se alerta de que cada pinchazo equivale a una aguja e insiste en que éstas son de un único uso, ya que una vez utilizadas pierden su esterilidad y sus puntas pueden deteriorarse. Además, no penetran tan fácilmente como una nueva y pueden quedar restos de insulina que se cristalizan y obstruyen la aguja, modificando las dosis de insulina que se inyecta y pudiendo causar dolor, sangrado y hematoma.

FEDE ha insistido en que "este es un tema que se debe erradicar de raíz ya que afecta a los  más de 5 millones de diabéticos de nuestro país, siendo el colectivo de enfermos crónicos más numeroso".