Redacción Médica
22 de septiembre de 2018 | Actualizado: Viernes a las 19:50

La AECC pone en marcha en el HUC un programa pionero de asesoramiento a pacientes con cáncer

Este servicio está disponible para cualquier profesional sanitario, pacientes o familiares sean de centros públicos o privados.

Jueves, 17 de marzo de 2011, a las 15:15

Redacción. Las Palmas de Gran Canaria
Recibir un diagnóstico de cáncer suele desencadenar una gran incertidumbre que da lugar a inevitables dudas y temores que afectan al paciente y a su familia. La aparición del cáncer se asocia con una amenaza para la salud, con repercusiones en todas las esferas de la vida del enfermo y de su entorno a nivel emocional, social, laboral, económico y familiar. Cada año, más de 162.000 personas se enfrentan a este diagnóstico.

Juana María Reyes, durante la presentación.

Existen numerosas evidencias que demuestran que las intervenciones psicosociales incrementan el bienestar, mejoran el ajuste y el afrontamiento de la enfermedad y reducen el malestar de las personas afectadas por cáncer.

Bajo esta perspectiva, la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ha desarrollado un proceso de asistencia psicosocial estructurado que pretende abordar las necesidades bio-psico-sociales del enfermo recién diagnosticado de cáncer y sus familiares, de manera integral e inmediata.

Se trata de un modelo de intervención psicosocial gradual que se ha puesto en marcha en el Hospital Universitario de Canarias (HUC), adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, y que ofrece una adecuada cobertura a las necesidades del enfermo y su familia tras el momento del diagnóstico: primer impacto.

El objetivo general del programa es atender de manera inmediata a los pacientes recién diagnosticados de cáncer y los familiares que precisen asistencia puntual y específica en relación a su situación de enfermedad.

Se trata de identificar lo más precozmente posible los síntomas (físicos, psicológicos, sociales o espirituales) que son percibidos como amenaza por el enfermo y su familia, detectar y evaluar el grado de sufrimiento (distress) que presentan tras recibir el diagnóstico y derivar de manera efectiva a los pacientes y familiares que demanden atención médica, psicológica o social al servicio más adecuado y ajustado a sus necesidades.