Redacción Médica
19 de julio de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 19:50

Hay suficientes cirujanos vasculares, pero mal distribuidos

En Cataluña está el 20% de los especialistas; Extremadura, Andalucía, Murcia y Baleares registran tasas muy deficitarias de profesionales y Cantabria no tiene asistencia específica

Viernes, 03 de junio de 2011, a las 13:41

Redacción. Madrid
La Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (Seacv) ha presentado el Libro Blanco de la especialidad, en el marco del 57º Congreso Nacional de que se ha celebrado en Valladolid. Según esta obra, en España hay entre 950 y 1.000 cirujanos vasculares, una cifra que aporta “un cierto equilibrio para hacer frente a la demanda”, si bien su distribución no es adecuada. En Cataluña se localiza el 20,77 por ciento de los especialistas, y, por el contrario, Extremadura, Andalucía, Murcia y Baleares registran tasas muy deficitarias de especialistas y camas por 100.000 habitantes. Un caso especial es Cantabria, que no tiene asistencia específica en esta especialidad.

Carlos Vaquero (izq.), presidente del Comité Organizador del Congreso; Francisco Lozano, presidente de la Seacv, y Eduardo Ros, presidente del Capítulo de Cirugía Endovascular de esta sociedad científica.

En cuanto al número de unidades, en España hay actualmente 88, de las que 38 son docentes (43,18 por ciento) con un total de 1.664 camas hospitalarias disponibles para la asistencia en el marco de esta especialidad, lo que supone una disminución del 0,89 por ciento con respecto a 2007.

Francisco Lozano, presidente de la Seacv, ha explicado que el envejecimiento poblacional obligará a aumentar el número de especialistas, y que será necesario formar a más de los 38 residentes actuales para mantener la calidad asistencial.

El Libro Blanco refleja “la evolución espectacular” de la Angiología y Cirugía Vascular en los últimos años, gracias a los avances quirúrgicos y a la aparición de nuevas herramientas y materiales diagnósticos y terapéuticos. Sin embargo, también refiere la falta de habilidades propias de la especialidad, como resultado del descenso de la cirugía abierta, o cierta falta de estudios y capacitación.