17 nov 2018 | Actualizado: 19:00
Lunes, 10 de diciembre de 2012, a las 10:45

la entrevista de redacción médica
javier fernández-lasquetty, consejero de sanidad de la comunidad de madrid
“Con estas medidas no pretendo pasar a la historia, sino que el sistema no se hunda”

“El interés por el diálogo y el trabajo conjunto con los profesionales no lo hemos perdido en ningún momento”

“Ponemos soluciones encima de la mesa porque esa es la tarea de un gobierno y no es delegable o susceptible de ser compartida”

“Me causaría mucha decepción que no hubiera 27 grupos de profesionales dispuestos y con ganas de implicarse más”

“Se ha pedido, animado e insistido a muchas sociedades que inicialmente no se habían posicionado a que formularan una posición en la misma dirección”

“Yo me pregunto una cosa: ¿por qué los profesionales no se opusieron cuando abrimos el hospital de Valdemoro, ni el de Torrejón, ni tampoco el Rey Juan Carlos de Móstoles?”

Javier Fernández-Lasquetty.


R. López / C. Mouriño / Imagen: Pablo Eguizábal
El consejero recibe a Redacción Médica en su despacho de la calle Aduana; estamos en pleno puente de la Constitución, pero la actividad en el departamento se mantiene a un ritmo intenso, no está la situación en la sanidad madrileña como para tener días de asueto. No es la primera vez que este periódico entrevista a Fernández-Lasquetty, pero sí la primera que le percibe más preocupado y tenso de lo habitual. En sus respuestas se esfuerza en transmitir con claridad los mensajes que su Consejería y el Gobierno madrileño tratan de hacer llegar estos días a ciudadanos y profesionales sanitarios: que la sanidad va a seguir siendo pública y gratuita, que no se está “vendiendo” a la iniciativa privada, y que sólo se podía hacer lo que se ha hecho ante el recorte de más de 530 millones que la sanidad regional va a sufrir en 2013.

Pese a la lógica preocupación por la situación actual (Lasquetty reconoce que estas semanas están siendo las más difíciles que vive desde que se hizo cargo de Sanidad), el consejero afirma mantener toda la energía suficiente para salir adelante, y asegura no haberse planteado en ningún momento arrojar la toalla. “Estas medidas se han tomado no con el objetivo de pasar a la historia, sino de que el sistema sanitario madrileño no se hunda”, reflexiona Lasquetty, quien tiene claro que no atraviesa por su mejor momento de popularidad. “Lo más cómodo, lo que no me haría impopular, sería no haber hecho nada, haber dejado las cosas como estaban”.

En el momento convulso que vive en estos momentos la sanidad madrileña, hay un flanco que parece haberse cerrado. Nos referimos al tema de La Princesa, que generó mucho ruido mediático y en el que se ha llegado a un acuerdo con los profesionales del centro pese a que las protestas siguen por otras vías pero los profesionales del centro sí parecen haberse quedado satisfechos con el compromiso que ha adquirido la Consejería con ellos.

En efecto, en La Princesa el objetivo que tenía el Gobierno autonómico se ha conseguido completamente al mismo tiempo que se hace compatible con lo que los profesionales definían como algo crucial desde su punto de vista y razonado además para el futuro del centro. De tal manera, lo que nosotros queríamos era que el hospital de La Princesa fuera un hospital con un máximo nivel de especialización en la atención a la patología aguda de los pacientes ancianos y que eso le hiciera ganar en calidad y en eficiencia, especialmente en ese tipo de procesos, y se ha conseguido completamente.

Hemos logrado con los profesionales 29 programas de alto nivel en ámbitos muy distintos, desde oncológicos hasta cuestiones relacionadas con prevención de caídas o seguimientos de los pacientes en distintas patologías para pacientes ancianos. Se ha conseguido además con una previsión de eficiencia y de ahorro importante, y desde luego estamos muy satisfechos. En el caso de La Princesa se ha demostrado que cuando se deja a un lado la dinámica: asamblea, pancarta, encierro, etc., y se pone uno a trabajar, conseguimos resultados, y eso es lo que queremos desde la Consejería.

El consejero de Sanidad explica el proceso de diálogo que se ha abierto con los profesionales.

¿Se plantea una acción similar en el caso del Hospital Carlos III?

En el caso del Carlos III, el mismo día que tuve la  primera reunión con los profesionales de La Princesa, con la Junta Técnico Asistencial y luego con la Junta de Centro, empezamos a trabajar con los del Carlos III. La cuestión del Carlos III es distinta. Es un hospital que hacia una buena tarea de apoyo a la red madrileña tanto en cirugía como en distintas especialidades pero no estábamos sacando todo el rendimiento posible a ese centro. Al mismo tiempo tenemos un problema serio: la Comunidad de Madrid necesita un mayor número de plazas de media estancia de pacientes que necesitan recuperación funcional y convalecencia.

Hasta ahora tenemos solo tres hospitales que realizan esa tarea, que lo hacen y lo seguirán haciendo muy bien. Lo que ocurre es que esos tres hospitales están muy alejados de Madrid capital, y necesitamos, por tanto, un hospital en la capital que es donde vive la mitad de la población madrileña, y por esa razón pensamos que el Hospital Carlos III era el más adecuado.

Los propios profesionales en la reunión que tuvimos con ellos lo veían así y acordamos trabajar juntos para definir, junto con esa tarea de hospital de media estancia, que otras, cuáles de las actuales unidades y servicios tenía sentido que permanecieran allí, y cuales tenía más sentido que pasaran a estar en otros hospitales de la red. Sobre eso se han celebrado dos reuniones con la viceconsejera Patricia Flores, y lamentablemente tengo que decir que en la última ya los profesionales nos dijeron que no querían hacer ningún cambio, que a ellos les gustaba el Carlos III como está y que querían dejarlo tal y como está en la actualidad. Esto me parece muy respetable pero los hospitales no están en función de las personas que trabajan en él sino del papel que prestan en el Servicio Madrileño de Salud. Seguimos abiertos a definirlo con los profesionales y seguimos manteniendo la misma voluntad, es decir, el Carlos III va a pasar a ser un hospital de media estancia y por lo tanto tendrá los servicios que precisa este tipo de hospitales, y de los restantes actuales estamos viendo cuáles tiene sentido que continúen allí y cuales su sentido induce a pensar que harán mejor su trabajo si continúan con su tarea las mismas personas haciendo lo mismo pero en otros hospitales.

Por tanto, el diálogo en estos momentos está cerrado, ¿no?

En este momento, la última noticia es que si se ha cerrado  y el argumento principal era que los trabajadores del centro querían que siguiera como está. No me parece que esa sea la manera, la verdad.

Fernández-Lasquetty: “Me causaría mucha decepción que no hubiera 27 grupos de profesionales dispuestos y con ganas de implicarse más”.

Una vez cerrado o solucionado el asunto de La Princesa, se ha reclamado desde diversos ámbitos de la sanidad falta de diálogo a la Consejería, en un consejero que precisamente era alabado por todo lo contrario desde que llegó a la sede de la Consejería. ¿Retoma esa vía de diálogo con el anuncio que hizo en la Asamblea y que ha ratificado el propio presidente de la Comunidad, Ignacio González? ¿Siente que ese diálogo se había perdido y hay que retomarlo?

Esa capacidad o ese interés por el diálogo y el trabajo conjunto con los profesionales no lo hemos perdido en ningún momento. Nosotros tenemos que asumir una responsabilidad como Consejería y como Gobierno, que es ajustar el presupuesto a una realidad desgraciadamente mucho más restrictiva y ponemos soluciones encima de la mesa porque esa es la tarea de un gobierno y esa no es delegable o susceptible de ser compartida. Ya me hubiera gustado a mí que eso pudiéramos haberlo hecho trabajando todos juntos durante meses pero es que no habría sido posible y ni siquiera hubiera sido la forma adecuada.

Lo que pensamos es que hemos pasado unas semanas muy convulsas en las que yo desde luego he percibido muy bien el sentir de muchos profesionales. Ahora que ya ha concluido esa primera huelga, vamos a poner todos juntos manos a la obra y durante todas estas semanas se ha oído en innumerables ocasiones la expresión de “que nos pregunten a nosotros los profesionales y que nos pidan a nosotros de dónde se puede ahorrar”. Pues vamos a ello. Ya se está empezando en todos los hospitales a mantener reuniones uno por uno con todos los jefes de Servicio y se hará inmediatamente con todos los responsables de enfermería, para que sean ellos los que en el seno de cada servicio o cada unidad de enfermería determinen cómo lograr esos objetivos de ahorro teniendo en cuenta todos los factores.

Sé que una parte importante de la preocupación de muchas personas se relacionaba con aquellos profesionales que están ahora mismo con un contrato eventual, que terminaría el 31 de diciembre próximo. Lo entiendo muy bien y me parece además muy lógico. Me parece que de esta manera lo que pretendemos también es lanzar un mensaje de tranquilidad hacia las personas que están en esa situación. Necesitamos también obtener unos objetivos de ahorro porque si no es cuando tendrá un problema el sistema sanitario y queremos que sean los profesionales trabajando junto con los equipos directivos de los hospitales y de la Consejería los que determinen cómo lograr ese ahorro.
 

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