Redacción Médica
23 de septiembre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00

El Virgen de la Salud pone en marcha una unidad para el tratamiento de ictus agudo

Echániz asegura que se ponen las nuevas tecnologías al servicio del paciente

Lunes, 21 de julio de 2014, a las 10:22
Redacción. Toledo
El Servicio de Neurología del Complejo Hospitalario de Toledo ha puesto en marcha la unidad para el tratamiento de pacientes con ictus agudos. El consejero de Sanidad y Asuntos Sociales, José Ignacio Echániz, ha visitado esta nueva sala, con capacidad para seis pacientes en la fase aguda del ictus, que contará con un equipo profesional preparado para responder a las necesidades planteadas por este tipo de patología, según ha informado la Junta de Comunidades.

José Ignacio Echániz.

La nueva unidad estará ubicada en la cuarta planta del Hospital Virgen de la Salud. Echániz ha comentado que la puesta en marcha de la unidad es una "buena prueba" de la "constante renovación" del Hospital de Toledo. "Ponemos las nuevas tecnologías al servicio del paciente. Aquí no solo van a contar con los instrumentos precisos, sino con profesionales que
están especializados en atender los problemas concretos de los paciente", ha añadido.

El titular de Sanidad ha destacado que el ingreso en una unidad de ictus "produce efectos beneficiosos para el paciente y le aporta cuidados clínicos, información y consejo clínico-asistencial que son importantes para su recuperación".

El doctor Carlos Marsal, jefe de servicio de Neurocirugía, ha explicado que con este nuevo recurso se consigue optimizar las estrategias diagnósticas urgentes para reducir el tiempo desde el inicio del ictus hasta la acción médica terapéutica, dar el tratamiento específico adaptado al subtipo de ictus (etiología, localización y tamaño) e iniciar la prevención secundaria.

A su vez, la doctora Mar Morín, responsable de la unidad, ha considerado que estas unidades representan un mayor beneficio para los pacientes, porque se reduce la estancia media hospitalaria, la mortalidad y la dependencia, así como las complicaciones sistémicas y las neurológicas. También reducen la mortalidad de los pacientes con ictus cuando se analizan con respecto a las unidades de atención convencional, ha añadido Morín.