14 nov 2018 | Actualizado: 12:30
Jueves, 27 de enero de 2011, a las 18:26

Redacción. Toledo
El Programa Regional de Rehabilitación de Salud Mental de la Fundación Sociosanitaria de Castilla-La Mancha, al que la Junta de Gobierno destina cerca de 6 millones de euros, atendió durante 2010 a más de 2.100 personas, según datos hechos públicos por la Consejería.

Un técnico del Programa de Rehabilitación de Salud Mental atiende a un usuario.

Así, unas 1.770 personas con enfermedad mental fueron tratadas a través de los 19 Centros de Rehabilitación Psicosocial y Laboral (CRPSL), que gestiona de forma directa esta Fundación o a través de acuerdos con las asociaciones de familiares.

Además, este programa se ha visto complementado con la atención que ofrecen los profesionales de estos centros a aquellas personas con enfermedad mental que viven en zonas rurales y no pueden trasladarse hasta los CRPSL, lo que ha permitido atender el año pasado a 355 usuarios.

Igualmente, el programa de rehabilitación ha incrementado en los dos últimos años el número de plazas, que ha pasado de 1.045 a 1.240, con lo que se desarrolla lo establecido en los planes de salud mental, que establecían que a finales de 2010 debía haber 1.060 plazas para personas con enfermedad mental.

A través de los Centros de Rehabilitación, se presta una atención de calidad, personalizada y acorde a las necesidades de estas personas, para ayudarles a su incorporación social y laboral. De esta manera, se posibilita el mantenimiento en la comunidad de este colectivo, potencia su autonomía personal y ofrece apoyo profesional y de psicoeducación a sus familiares, en coordinación con los servicios sociales y sanitarios de la Comunidad Autónoma.

Los buenos resultados de este programa han quedado recogidos en los indicadores de seguimiento de la Carta de Servicios que puso en marcha el Gobierno a través de la Fundación Sociosanitaria de Castilla-La Mancha, anteriormente Fundación Sociosanitaria para la Integración Sociolaboral del Enfermo Mental (Fislem) y que han recibido una “valoración alta” por parte de estas personas, en cuanto a la puesta en marcha de programas individualizados de atención y por la creación de nuevos puestos de trabajo.