Redacción Médica
22 de septiembre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 10:00

El mercado farmacéutico español decrecerá hasta 2016

El de retail caerá hasta un 11 por ciento a finales de año

Jueves, 11 de octubre de 2012, a las 19:26
Eduardo Ortega Socorro / Imagen: Diego S. Villasante. Madrid
Mucho van a tardar en llegar buenas noticias para el mercado farmacéutico español. No dejará de decrecer hasta 2016, siendo el lanzamiento de nuevos productos el único factor positivo que podrá contribuir a paliar la situación, según un informe de la consultora norteamericana IMS. Asimismo, respecto al mercado de retail (venta desde oficinas de farmacia), cunde el pesimismo: descenderá, a finales de 2012, un 11 por ciento respecto a 2011, “una aproximación muy optimista”, indica Concha Almarza, directora de Operaciones de IMS España.

Evolución del mercado farmacéutico español hasta 2016. Fuente: IMS.

Un dato que llama la atención es que el copago farmacéutico, una de las medidas incluidas en el RDL 16/2012, es culpable de esta reducción en al menos un 5 por ciento. “El copago está afectando e impactando al volumen, y es lo que se está notando. En septiembre, no ha habido ningún tipo de recuperación del mercado, y estas caídas tienen que ver con la clara reducción de prescripciones. Los efectos del copago han llegado para quedarse”, explica.

Concha Almarza explica el desarrollo del mercado farmacéutico español.

Sin embargo Almarza, quiere puntualizar una cuestión: “El problema es dónde está el límite entre lo que se considera sobreconsumo de medicamentos y lo que puede llevar a afectar a una atención farmacológica necesaria. Traspasar esta barrera puede provocar a largo plazo un sobrecoste al Sistema Nacional de Salud. No digo que no haya que reducir el gasto sanitario, pero los grandes números asustan. Habrá que conocer las posibles consecuencias sanitarias”.

Asimismo, indica que “un efecto tan radical de copago como el del español no se ha visto en otros países”. Sin embargo matiza, que “en los mercados farmacéuticos de nuestro entorno, la curva de descenso es similar”.

Respecto a otra de las medidas contenidas en el RDL 16/2012, la desfinanciación de medicamentos, indica que aquellos que se han quedado fuera del ala de la administración han visto descender sus ventas “hasta la mitad”, una situación en la que se encuentran desde la primera semana de entrada en vigor de la medida. Además, confirma que “no se han aprobado las subidas de precios de desfinanciados”, como ya adelantó en su momento Redacción Médica.

Protección a los genéricos como herramienta

“El crecimiento del segmento de los genéricos está superacelerado. Hace tres años, no había ninguna compañía en el Top 40 de la industria farmacéutica española”, indica Almarza. De hecho, en el mercado no protegido “los genéricos son los únicos que crecen y las marcas no protegidas se derrumban".

Evolución de los medicamentos genéricos en el mercado español. Fuente: IMS.

En este segmento, en el que los EFG ya suponen más de 67 por ciento en unidades, al menos en las 17 moléculas más relevantes, Almarza advierte de que “las marca ya no tienen ninguna oportunidad”.

A pesar del ascenso de los genéricos en volumen (ligeramente frenado por los efectos del copago), en valores se ve ralentizado “por la caída de los precios”. Y es que considera que el RDL 16/2012 “protege a los genéricos como herramienta” de ahorro. Aun así, hay que decir que en el mercado farmacéutico total los EFG no dejan de representar el 33 por ciento en unidades y el 17 en valores.

Aunque la situación no es tan negativa para las compañías innovadoras en el mercado hospitalario, lo cierto es que “sólo tienen como refugio los nuevos lanzamientos”, considera la directiva de IMS. “La industria parece que no termina de creerse que estos cambios en el paradigma del sector tal y como lo conocemos han llegado para quedarse”. Opina que lo que tendrán que hacer las compañías a partir de ahora es “demostrar el coste-efectividad, aprender a explicarle a la administración el ahorro que puede suponer un producto”. Concluye argumentando que “hay que buscar otro modelos de acceso al mercado que tengan en cuenta la necesidad de ahorro a corto plazo”.