Redacción Médica
26 de septiembre de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 10:40

El Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud (IACS) estudia la relación entre la risa y los estados emocionales

El Grupo Bioinformación y Biología de Sistemas clasificará las señales acústicas de la risa y analizará su variabilidad para comprender mejor el comportamiento emocional

Lunes, 21 de mayo de 2012, a las 22:42

Redacción. Zaragoza
El Gobierno de Aragón, a través del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud (IACS) y la Universidad de Zaragoza colaboran en un estudio pionero sobre la relación entre las distintas clases de risa y los estados emocionales. La Fundación Ibercivis del Instituto de Biocomputación y Física de Sistemas Complejos (BIFI) recogerá gracias a la denominada “ciencia ciudadana” los archivos de audio con grabaciones de risa de aquellas personas que deseen participar. Estas grabaciones quedarán alojadas en la red social Feelicity, que fuelanzada el pasado año por el BIFI y TEDxZaragoza con el fin de estudiar el fenómeno de la felicidad.

Luis Rosel preside el IACS.

Posteriormente, el Grupo de Investigación de Bioinformación y Biología de Sistemas del IACS analizará la variabilidad de estas señales acústicas. Clasificar y agrupar automáticamente esos tipos de risa servirá para entender un poco mejor el comportamiento emocional del ser humano. Esta iniciativa se inscribe en el proyecto Explora, titulado "Estudio Neurocomputacional de la Risa: aplicación a nuevas tecnologías de diagnóstico psiquiátrico”, del Ministerio de Economía y Competitividad.

La risa apareció mucho antes que el habla, y se ha estado usando como respuesta y expresión de múltiples situaciones y estados. Pero no deja de ser una señal acústica, muy parecida al lenguaje pero con una serie de características propias, temporales y frecuenciales, con una gran variabilidad.

Esa variabilidad se utiliza para llevar información al oyente, qué nos ha hecho reír y cómo nos sentimos. Según el ritmo y la melodía, es decir, según la duración y espaciado de la carcajada y sus frecuencias, se puede indicar si nos ha sorprendido gratamente algo, si nos gusta una persona o su forma de ser o si queremos incluir o excluir a alguien de nuestro grupo social. El poder agrupar esos tipos de risa ayudarán a comprender los estados emocionales del ser humano.

Colaboración de la ciencia ciudadana

Uno de los principales inconvenientes en el estudio es la imposibilidad de reproducir risas naturales y espontáneas en el laboratorio. Por eso, toda grabación de una situación alegre, feliz, cómica, sería de gran ayuda para la realización del estudio. Con el móvil y simplemente una pequeña descripción del contexto (saludando a viejos amigos, riéndome con la pareja, ante un buen chiste), y sin mucho ruido o conversaciones de fondo, se puede aportar una información muy importante.

Los usuarios deben acceder a www.feelicity.es y en ella encontrarán un apartado en el cual se selecciona el archivo audio con la risa, grabado previamente, y se sube a la aplicación. Los archivos serán almacenados y una vez se desarrolla la plataforma precisa para realizar el estudio, se comenzará con el análisis de cada una de ellas.