19 nov 2018 | Actualizado: 19:00
Sábado, 29 de noviembre de 2014, a las 13:41
Redacción. Elche
La Unidad de Dolor, perteneciente al Servicio de Anestesiología del Hospital General Universitario de Elche, al frente del cual está Ana Pérez , ha puesto en marcha una técnica que hasta ahora sólo se realizaba en el Hospital la Fe de Valencia y en un total de 20 hospitales españoles.

Se trata de la técnica de Epiduroscopia, o Procedimiento Quirúrgico Endospcópico,  un proceso mínimamente invasivo de visualización del espacio epidural, duramadre y sus raíces nerviosas que se realiza de forma percutánea para el diagnóstico y tratamiento de pacientes con dolor lumbar crónico con o sin radiculopatía.

Más concretamente se trata de una herramienta diagnóstica y terapéutica para pacientes con lumbalgia y/o radiculopatía que no responden a tratamiento convencional.

En ese sentido, Manuel Gutiérrez, miembro de la Unidad del Dolor del Hospital General Universitario de Elche explica que “con la epiduroscopia es posible identificar estructuras patológicas tales como zonas inflamadas (flogosis), zonas de neo-vascularización, y fibrosis en el canal epidural de la región lumbo-sacra. Una vez identificadas se procede al tratamiento aprovechando la visión de estas estructuras”.

“El proceso se realiza accediendo al espacio epidural  a través del hiato sacro por medio de un introductor, tras lo cual se introduce el epiduroscopio que lleva incorporada una fibra óptica que posibilita el poder observar directamente el espacio epidural y sus estructuras adyacentes. Todo el proceso se realiza bajo sedación, que es realizada por un especialista en Anestesiología, ya que es necesaria la colaboración del paciente durante todo el procedimiento”, concluye el especialista.

El perfil del paciente candidato a la técnica es aquel con síndrome de cirugía fallida de columna  que no responde a la secuencia de tratamientos habituales (tratamiento farmacológico,epidurales, epidurolisis,…) . En estos casos, su eficacia  diagnóstica es indiscutible, ya que permite realizar diagnósticos diferenciales  entre distintas etiologías que en muchas ocasiones pasan desapercibidas en los estudios convencionales, como son la resonancia magnética y la tomografía axial computarizada: adherencias-fibrosis, aracnoiditis, radiculitis, tejido fibroinflamatorio, estenosis de canal etc.