Redacción Médica
22 de septiembre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 15:35

El futuro CNIE impulsará reformas para mejorar la atención a los mayores

El plan estratégico del Centro de Investigación sobre Envejecimiento se desarrollará en los próximos seis meses

Jueves, 28 de julio de 2011, a las 18:48

Cristina Garmendia, Patxi López y Rafael Bengoa.

Redacción. Bilbao
La ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, y el lehendakari, Patxi López, han firmado un protocolo para la creación en Euskadi del Centro Nacional de Investigación sobre el Envejecimiento (CNIE). El primer paso será desarrollar el plan estratégico del centro en los próximos seis meses, para lo cual, ambas partes aportarán 500.000 euros a partes iguales.

El plan científico y de recursos humanos será diseñado por un consejo asesor científico, uno de cuyos expertos será la profesora Ana María Cuervo, que está trabajando en este campo en el Albert Einstein College of Medicine de Nueva York, según ha adelantado Garmendia.

La ministra de Ciencia e Innovación ha opinado que la puesta en marcha de este proyecto marca un “hito muy importante para la estrategia científica y de innovación” de España, ya que “es la primera vez que España aborda de manera integral e integradora aspectos científicos, tecnológicos y de innovación” en el campo del envejecimiento.

Ha opinado que el proyecto que engloba el CNIE supone “una oportunidad” y ha destacado que éste será “el único centro nacional que se ponga en marcha en esta legislatura”. El Centro Nacional de Investigación del Envejecimiento tendrá un carácter multidisplinar y atenderá “todo el ámbito científico relacionado con el envejecimiento” de la población, ha subrayado.

El lehendakari ha subrayado el valor de que el futuro centro se ubique en Euskadi y ha dicho que supone “reconocer el liderazgo científico, tecnológico e industrial del País Vasco, así como el papel pionero en la estrategia sanitaria de atención a los enfermos crónicos”.

Además, López ha opinado que va a suponer la oportunidad de engarzar la investigación sobre el envejecimiento con la política sociosanitaria, lo que va a permitir aplicar la ciencia a centros y unidades clínicas de Euskadi, y potenciará la innovación en las empresas, aplicando las posibilidades que ofrecen la electrónica y las tecnologías de la comunicación.