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El exministro García Vargas advierte de la bajada anómala del gasto sanitario

Señala como amenaza la predicción de Hacienda de que debe seguir descendiendo

Miércoles, 10 de diciembre de 2014, a las 21:58
Redacción. Madrid
El exministro de Sanidad Julián García Vargas ha destacado que el sistema sanitario debe adaptarse a una situación incómoda que puede ser duradera, y que se necesitan reformas para las que no se llega a un punto de acuerdo en términos de llevarlas a la práctica.

Julián García Vargas.

Así lo ha puesto de manifiesto durante la sesión de clausura del curso 2014 de la Real Academia Nacional de Medicina (RANM), a lo que ha añadido que el gasto público ha disminuido en España en cifras absolutas y en proporción s/PIB (cifra que resulta de dividir el total de salarios y remuneraciones pagadas a los empleados en un año respecto al PIB) y eso “no había ocurrido jamás desde que se creó el SNS en el año 1986”. “No estábamos preparados para eso. Es algo que ha sucedido también en otros países europeos que también tiene ahora dificultades”, ha señalado.

Para García Vargas, la peor amenaza es que el Ministerio de Hacienda y la Comisión Europea han indicado que, en los próximos dos años, el gasto público sanitario debe seguir descendiendo. “Soy muy escéptico sobre este punto, ya que si la economía española crece moderadamente no se reducirá apreciablemente el gasto sanitario público, aunque seguirá estancado o con ligeros descensos”, ha aseverado. No obstante, “es casi imposible que aumenten los fondos sanitarios como demanda el sector, dado el fortísimo endeudamiento público y privado de la economía española y nuestra limitada presión fiscal”, ha agregado.

Entre los cambios necesarios para mejorar la situación del modelo sanitario actual ha citado superar el demagógico “todo para todos y gratis” que para el exministro de Sanidad supone un “excesivo perímetro asegurador del SNS y un cierto exceso de oferta de los centros hospitalarios”.

“Hay que buscar ingresos propios”

“Es preciso buscar ingresos propios, superando el populismo en torno a los copagos”, ha concretado. Si el sistema fiscal no es capaz de redistribuir, “no es lógica la gratuidad para los que más tienen”.

En este sentido, ha propuesto gestionar el personal con “mejores criterios de remuneración y composición, con una mayor participación del personal de enfermería, y seguir explorando nuevas formas de gestión de servicios y centros, siempre basadas en la competencia y la evaluación”.

Por último, ha resaltado que lo peor es que el sistema “carece de liderazgo y la gobernanza del SNS se ha deteriorado enormemente”. El sector no puede aceptar pasivamente que las reformas las decidan el Ministerio de Hacienda y la Comisión de la Unión Europea, sino que debe proponerlas, “con realismo, el propio sistema, desde un Ministerio de Sanidad apoyado por todos los agentes sanitarios”.