Redacción Médica
25 de septiembre de 2018 | Actualizado: Lunes a las 19:05

El Defensor del Pueblo le da un tirón de orejas a Palacios

Emite un informe sobre las principales quejas de los usuarios del SMS ante situaciones delicadas

Lunes, 27 de junio de 2011, a las 11:53

Redacción. Murcia
El Defensor del Pueblo de la Región de Murcia, José Pablo Ruiz Abellán, ha hecho una recomendación a la Consejería de Sanidad y Consumo, liderada por María Ángeles Palacios, para que, ante situaciones especialmente difíciles y delicadas, modifique las prácticas actuales, garantizando una atención sanitaria más personalizada y orientada a la protección de la intimidad de las pacientes.

José Pablo Ruiz Abellán.

Según se explica en una resolución de este organismo, en octubre de 2009 se registra la entrada de una queja promovida por un matrimonio en la que se denuncia la falta de consideración en la atención proporcionada por el personal facultativo del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca con motivo del nacimiento y posterior muerte de su hija.

En su escrito de queja, los reclamantes relatan una presunta “deshumanización” en la prestación del servicio sanitario y su “desidia”, lo que se traduce en una mala asistencia sanitaria, al mismo tiempo que denuncian la falta de protocolos de actuación, el nulo interés por estudiar los errores y adoptar medidas para evitarlos en el futuro.

En este sentido, el Defensor del Pueblo de la Región de Murcia recordó el artículo 28 de la Ley 16/2003, que establece que las Comunidades Autónomas garantizarán la calidad de las prestaciones, y abordarán actuaciones para la humanización de la asistencia.

Así queda reflejado en el artículo 8 que establece que "las actuaciones sanitarias destinadas a los ciudadanos deberán ofrecer una atención y trato individualizado, adecuado a las condiciones personales y familiares de los usuarios. En este punto, esta Institución pone de manifiesto la necesidad de que el sistema sanitario aplique de forma efectiva, en su actuación en general, y en el proceso del parto, en particular, los valores de humanización que actualmente proclaman todas las administraciones.