14 nov 2018 | Actualizado: 18:40

El Centro de Investigación Príncipe Felipe desarrolla la secuenciación masiva

El trabajo permite obtener resultados de análisis fiables a médicos y expertos

Lunes, 15 de septiembre de 2014, a las 11:42
Redacción. Valencia
Los investigadores del Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF), que pertenecen al consorcio Internacional de Control de Calidad de Secuenciación, han presentado en la revista científica Nature Biotechnology un conjunto de estudios que examina las últimas herramientas para la actividad de los genes, y que permitirá, a partir de ahora a médicos y científicos, obtener resultados de análisis fiables que se pueden comparar entre diferentes tecnologías y laboratorios.

Isabel Muñoz, gerente del Centro de Invetigación Príncipe Felipe (CIPF) de Valencia.

La fundación privada adscrita a la Consejería de Sanidad de la comunidad se ha centrado en la reproducibilidad de los análisis, “la base de cualquier desarrollo efectivo de nuevos fármacos, terapias y medicina fiable personalizada, por lo que es de interés para los reguladores de todo el mundo”, según afirma Leming Shi, profesor de la Universidad de Fudan (Shanghai) y líder del consorcio Internacional de Control de Calidad de Secuenciación. Se trata de “la base de todo avance científico, lo que permite a otros analizar y combinar los resultados", destaca Shi.

Científicos de Estados Unidos, Europa, China, Japón y Australia han colaborado junto a los investigadores de la Fundación Príncipe Felipe de Valencia para ampliar este trabajo centrado en los métodos de microarrays. Mediciones originales y resultados de análisis son compartidos on-line. Los datos del consorcio están recogidos para el acceso público en el Centro Cofrin de Información Biomédica en el Instituto de Weill Cornell para la Biomedicina Computacional.

Cada vez más, la investigación biomédica está ayudada por los estudios de las actividades del gen. La Food and Drug Administration (FDA) ha reunido a más de 150 investigadores de 12 países para probar las últimas herramientas para medir la actividad de los genes y comparar los resultados entre diferentes laboratorios y tecnologías.

Ana Conesa, jefe del Laboratorio de Genómica de la Expresión Génica, afirma que “las nuevas tecnologías de secuenciación masiva llevan un tiempo en el mercado y han servido para secuenciar muchos genomas. El objetivo de este estudio era validar su utilización para medir la actividad de los genes y sus variantes". Por su parte, Joaquín Dopazo, director del programa de genómica computacional del CIPF, asegura que "la secuenciación masiva, al ser cada vez más barata, se está imponiendo como tecnología para medir estos cambios y es por ello que su relevancia clínica aumentará con el tiempo. El estudio ahora realizado demuestra la fiabilidad de la secuenciación en estos usos biomédicos".