Redacción Médica
20 de septiembre de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 19:15

El aumento de facultades no rebaja las notas de Medicina

Liderando el ranking de mejores expedientes se encuentran Las Palmas, Albacete, Complutense, Oviedo y Granada, que han aumentando sus medias en un punto desde el año 2000

Martes, 11 de enero de 2011, a las 18:23

María Márquez. Madrid

García-Estañ.

El nuevo baremo de notas de acceso que impone Bolonia en el presente curso 2010-11 es un punto de inflexión en la matriculación universitaria. Cambian las notas, ahora la media es sobre 14, pero no la exigencia de los campus para cursar Medicina, a la que sólo le sale un rival en la competición por las mentes más privilegiadas: Biotecnología. Las aulas de la Facultad Pablo Olavide de Sevilla serán ocupadas por aquellos que consigan una media de 12,595, o lo que es lo mismo, más de un 9 sobre 10. En la titulación médica, los cinco centros más exigentes este año son los mismos de la última década: Las Palmas de Gran Canaria, Albacete, Oviedo, la Complutense de Madrid y Granada.

Diez años atrás, las tres primeras ya pedían más de un 8, y el próximo curso no admiten a nadie por debajo del 12,3 (Las Palmas y Albacete) y 12,5 (Oviedo). Y mientras los alumnos cuadran las décimas, los decanos claman por un sistema único de preinscripción nacional que agilice una matriculación que no se culmina hasta mediados de octubre. Es la situación de la Facultad de Murcia, cuyo decano es el presidente de la Conferencia Nacional de Decanos de las Facultades de Medicina de España, Joaquín García-Estañ: “En la primera semana de septiembre están matriculados menos del 60 por ciento de los que empiezan a estudiar el día 20”.

El miedo a quedarse sin plaza en la facultad que desean lleva a los futuros estudiantes de Medicina a preinscribirse en varios centros a la vez. Es la ventaja del distrito único y la pesadilla para la burocracia universitaria, que normalmente hasta mediados de octubre no puede discernir qué alumnos de esta titulación están finalmente matriculados en cada campus. También otro perjudicado: el alumno que está en lista de espera hasta que las primeras inscripciones se formalicen. El presidente de los decanos alerta de que este fenómeno ha llegado a unos límites en los que “el Ministerio de Sanidad ya está preocupado”.


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