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El asma grave no controlado consume más del 50 por ciento de los recursos destinados a la enfermedad

La exposición masiva a alérgenos que sufre la población hace necesario elaborar fenotipos para una mejora de los tratamientos

Lunes, 11 de febrero de 2013, a las 12:49

Ángel Merino / Imagen: Pablo Eguizábal. Madrid
El control del asma grave, entender su terminología y el algoritmo de diagnóstico se antojan aspectos clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes que sufren esta enfermedad. Por esta razón, la doctora Pilar Barranco y el jefe del Servicio de Alergología del Hospital de la Paz, Santiago Quirce, han editado el libro ‘Asma Grave’. La monografía, presentada este lunes, ha sido impulsada por la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic) y ha contado con el apoyo de Novartis.
 

Pilar Barranco, editora del libro, explica su finalidad divulgativa.

Jordi Casafort, de Novartis, detalla el compromiso de los laboratorios con las enfermedades respiratorias.

Hasta una veintena de especialistas en Alergología de España han colaborado en la elaboración de un documento que pretende servir de referencia para el abordaje del asma, que afecta a alrededor de 300 millones de personas en todo el mundo. En palabras de la doctora Pilar Barranco, “el 50 por ciento de los recursos sanitarios están destinados al asma grave, enfermedad que padecen el 5 por ciento de los asmáticos”. Una cifra que preocupa a los especialistas al igual que la que indica la adherencia del paciente al tratamiento, puesto que “entre un 35 y un 50 por ciento no lo cumple como debería”.

Responsables del libro 'Asma grave'.

Asimismo, la alergóloga asegura que se antojaba necesario un manual que ayudara a resolver “cuáles son los desencadenantes y su control”.  En la actualidad “hay una exposición masiva a alérgenos” y se necesita que a los pacientes con enfermedad confirmada –solo un 45 por ciento- se les haga un “fenotipo” para conocer mejor su patogénesis y de esta forma “abrir puertas a nuevos tratamientos”. En esta línea, también se prevé “un aumento del impacto económico del asma como consecuencia del incremento de la esperanza de vida de la población”.

El libro busca de este modo que los profesionales efectúen unos diagnósticos certeros y con mayor prontitud, para lo que es necesario, según Pilar Barranco, “un abordaje multidisciplinar en colaboración con otorrinos, neumólogos y psicólogos”. El objetivo final es así “aunar pautas de trabajo” que permitan “mejorar los diferentes pasos del tratamiento de la enfermedad por parte de los profesionales” para repercutir así en el "bienestar del paciente asmático".