14 nov 2018 | Actualizado: 18:45
Miércoles, 09 de diciembre de 2015, a las 12:39
Redacción. Zaragoza
La falta de adherencia a los tratamientos es un problema grave, principalmente cuando se trata de pacientes crónicos y polimedicados. Se estima que entre un 20 y un 50 por ciento de los pacientes no toman sus medicinas correctamente. Esto tiene importantes consecuencias, como los fracasos terapéuticos y las hospitalizaciones y aumentos de todos los costes asociados a la sanidad. De ahí que la Organización Mundial de la Salud considere que este es un tema prioritario.

Celaya, consejero de Sanidad.

En Aragón se viene trabajando desde hace años en diferentes herramientas para intentar mejorar estas adherencias a los tratamientos. En primer lugar, existe un programa de revisión del uso de los medicamentos, que hacen las enfermeras y médicos en los centros de salud y que está dirigido a pacientes ancianos. En 2015 ha incorporado a 70.000 pacientes a los que se entrevista para ver el grado de conocimiento del tratamiento y los problemas que tienen con ellos.

En los resultados del mismo se ha detectado que el 45 por ciento de los pacientes que viven en sus domicilios tiene algún problema en la administración de sus medicamentos. En ese momento, los profesionales de los centros de salud activan el plan de gestión ineficaz del tratamiento, que pone en marcha distintas medidas a realizar con el paciente para solventar este problema: se les da información oral y por escrito, se adecuan las tomas de medicamentos a los momentos del día más favorables y se vencen los miedos a los posibles efectos adversos.

Por otra parte los médicos han revisado en 2015 los tratamientos de más de 10.000 pacientes con el objetivo de simplificarlos, disminuir las tomas y hacer así más fácil el cumplimiento del tratamiento.

En los hospitales, existe la figura de los farmacéuticos de enlace, quienes trabajan también con el paciente en el momento del alta. Le proporcionan información dando un horario y consejos para la administración de los medicamentos. Desde 2006, más de 22.000 pacientes se han beneficiado de esta información. Además, en los servicios de farmacia de los hospitales, los farmacéuticos proporcionan información útil a los pacientes que retiran tratamientos en el hospital, asegurándose también de que no haya interacciones u otros problemas relacionados con el medicamento.

Por último, la receta electrónica, incorporada ya en toda la Atención Primaria, permite generar una hoja de información sobre el tratamiento con consejos de administración que se facilitan al paciente en su centro de salud, ayudándole a tomar los medicamentos que necesita para mantener un estado óptimo de salud.