15 nov 2018 | Actualizado: 19:10

Dos centros levantinos cuantifican la sobreexposición radiactiva del paciente

El objetivo es elaborar un protocolo para disminuir el impacto de las pruebas

Lunes, 20 de enero de 2014, a las 13:22
Redacción. Alicante

El jefe del Servicio de Radiodiagnóstico del Doctor Peset, José Vilar.

El Departamento de Salud Pública, Historia de la Ciencia y Ginecología de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche y los Servicios de Radiodiagnóstico del Hospital Doctor Peset y del Hospital Sant Joan de Alicante han iniciado un estudio para elaborar un protocolo que permita reducir el número de pruebas radiológicas innecesarias o inapropiadas a las que son sometidos los pacientes.

El principal objetivo del proyecto, que prioriza la participación de médico y paciente, es reducir la radiación asociada que estas pruebas conllevan para el paciente al facilitar a los profesionales sanitarios una herramienta útil que les ayude a la hora de decidir si solicitan o no una prueba determinada.

Según la profesora de la UMH e investigadora principal del proyecto Blanca Lumbreras, “entre el 20 por ciento y el 40 por ciento de las pruebas de imagen realizadas pueden ser inapropiadas y, además, muchos de los profesionales sanitarios y la población en general son ajenos a los riesgos asociados a la exposición a radiación médica y pueden no conocer las recomendaciones establecidas para disminuir dicha radiación”.

Entre las consecuencias derivadas de una exposición repetitiva a radiación se encuentran distintos tipos de cánceres y otros efectos como la inmunodepresión. Por ello, se hace imprescindible establecer una estrategia de actuación conjunta entre pacientes y médicos que establezca claramente cuál es el riesgo-beneficio radiológico de cada prueba. Para elaborar esta estrategia, se cuantificará la frecuencia de pruebas de imagen que se consideran inadecuadas o innecesarias realizadas durante un año tanto en el Hospital Doctor Peset como en el Hospital Universitario Sant Joan de Alicante y se medirá el exceso de radiación asociado a ellas.

“El gran avance en el desarrollo de las pruebas de imagen, sobre todo desde la introducción de la tomografía axial computerizada (TAC), unido a un mayor beneficio en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades, ha supuesto un aumento en el número de dosis de radiación ionizante recibida por los pacientes. Y estamos hablando de una radiación a la población que no deberíamos dar. Por eso es fundamental que mejoremos la información que tienen tanto los médicos como los propios pacientes”, ha señalado el jefe del Servicio de Radiodiagnóstico del Doctor Peset, José Vilar.

La tecnología utilizada en el diagnóstico de la patología mamaria a menudo emite radiaciones perjudiciales para la paciente.