13 nov 2018 | Actualizado: 21:20
Miércoles, 14 de octubre de 2015, a las 12:15
Jesús Vicioso Hoyo /Imagen: Cristina Cebrián. Madrid
Anda por la sede de la Organización Médica Colegial (OMC) como si fuera su casa tras una semana frenética en la que no ha parado, literalmente, de viajar para representar y defender los derechos de los futuros médicos españoles. Domingo Antonio Sánchez, vicepresidente de Asuntos Externos del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina, recibe a ‘Revista Médica’ mientras arregla papeleos del colectivo de alumnos. Sobre la mesa también hay un libro de Dermatología. Pese a su juventud, es una personalidad reconocida del ‘mundillo sanitario’. Ahora pone punto y aparte a su intensa vida y deja su cargo para centrarse en el examen MIR.

A sus 23 años, se ha convertido en los últimos años en una personalidad relevante de la sanidad española. ¿Cómo se lleva eso, pese a su juventud?

No me considero que sea una personalidad relevante, sino solamente uno de los actores del CEEM, que sí es un órgano que está cogiendo mucha fuerza porque somos mucha gente muy motivada. Y hemos visto que podemos llegar a los actores principales y explicar las reivindicaciones de los estudiantes.

¿Cómo llega a la Medicina?

Es muy curioso: al final se dice que por la vocación. Pero la vocación la justifico con que cada uno se interesa más por lo que conoce. Mi madre es médico en Lorca, de donde soy, y mi padre farmacéutico, y tienen una clínica en Mazarrón, otra ciudad de Murcia. Al final, aunque solo sean las comidas o en aquellos sitios donde nos encontramos más, lo único de lo que sé hablar es de Medicina. Y siempre lo he tenido claro: quería ser médico. Yo de pequeño iba a la clínica de mis padres y estaba con la bata puesta correteando.

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