Redacción Médica
21 de septiembre de 2018 | Actualizado: Viernes a las 16:05

Diez sociedades, contra la enfermedad renal crónica

Esta patología afecta al 10 por ciento de la población y consume un 2,5 del presupuesto de Sanidad

Miércoles, 10 de octubre de 2012, a las 01:11

Redacción. Madrid
Por primera vez en España, diez sociedades científicas se han unido con un reto común: mejorar la atención sanitaria y los indicadores de salud de la enfermedad renal crónica (ERC). Con esta alianza pretenden disminuir el impacto social, clínico y económico de esta enfermedad mediante una colaboración multidisciplinar que ayude a la sostenibilidad del sistema.

Las tres sociedades de médicos de Primaria están presentes. De izquierda a derecha sus presidentes José Luis Llisterri (Semergen), Josep Basora (Semfyc) y Benjamín Abarca (SEMG).

En el proyecto participan la Sociedad Española de Nefrología (SEN),  la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc), la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia  (SEMG), la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), la Sociedad Española de Endocrinos y Nutrición (SEEN), la Sociedad Española de Diabetes (SED), la Sociedad Española de Hipertensión–Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (SEH-Lelha), la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Sociedad Española de Bioquímica Clínica (SEQC). Además, han contado con la colaboración de los laboratorios Abbott y Esteve.

Una de las primeras iniciativas es la elaboración de un consenso para concienciar sobre el impacto de la ERC y mejorar la prevención de sus consecuencias, facilitando la detección y el manejo adecuado de esta patología.

La ERC constituye un problema de salud pública de primera magnitud que afecta aproximadamente al 10 por ciento de la población española. La enfermedad renal crónica conlleva un deterioro de diversos sistemas del organismo y acorta notablemente la vida. Produce enfermedad cardiovascular y muchas veces es también consecuencia de la misma. Un gran número de pacientes no están adecuadamente diagnosticados o tratados.

Por otra parte, las consecuencias desde el punto de vista social y económico son también muy importantes. La ERC genera costes socio-sanitarios elevados que ascienden al 2,5 por ciento del presupuesto de Sanidad. Además, en España el coste anual asociado al tratamiento de las fases más avanzadas (estadios 4 y 5) se estima en 2.362 millones de euros.