Redacción Médica
20 de julio de 2018 | Actualizado: Jueves a las 19:00
Jueves, 11 de diciembre de 2014, a las 18:58
Redacción. Santiago de Compostela
Casi el 19 por ciento de los pensionistas gallegos que deben abonar parte de sus fármacos no recogen en las farmacias las medicinas recetadas por sus facultativos.

El gerente del Sergas comparece en el Parlamento.

Así lo recoge un estudio sobre el nivel de adherencia a los tratamientos farmacológicos realizado por el Servicio Gallego de Salud (Sergas) que ha presentado en el Parlamento su gerente, Antonio Fernández Campa.

El estudio ha determinado el nivel de adherencia a los tratamientos basándose en el número de recetas prescritas por los facultativos que son retiradas de forma efectiva en las oficinas de farmacia.

Esta información, ha reconocido Fernández-Campa, es, no obstante, "indirecta", ya que "no determina que los pacientes tomen efectivamente los medicamentos" y el hecho de que no la recojan podría deberse a "diferentes motivos", entre ellos que ya dispongan de ese fármaco en casa.

Gracias a la implantación de la receta electrónica, el Sergas ha analizado la recogida o no de 30 millones de recetas prescritas en Galicia entre enero y julio de este año. Además, los datos han sido analizados en base a distintos grupos, el de personas que acceden de forma gratuita a los fármacos --perceptores de pensiones no contributivas, de la Risga o desempleados sin prestación--, el de pensionistas que sí tienen aportación y el del resto de usuarios -también según su nivel de renta-.

Entre los principales resultados del estudio, Fernández-Campa ha explicado que el 83,5 por ciento de las recetas expedidas a usuarios exentos de aportación económica fueron recogidas, mientras que en el caso de los pensionistas con copago, la cifra bajó hasta el 81,1 por ciento de las recetas recogidas.

Fernández-Campa ha rechazado entrar en las razones concretas de esta diferencia, que ha calificado como "no estadísticamente significativa", alegando que no se puede atribuir únicamente a un factor, como los motivos económicos.

Asimismo, el estudio también ha tenido en cuenta el grado de adherencia según el tipo de fármaco recetado. En concreto, la medicación para patologías crónicas registra índices de recogida de hasta el 95 por ciento, mientras que los índices más bajos están entre los fármacos considerados de consumo 'a demanda', como el ibuprofeno o el paracetamol.

Fernández-Campa se ha mostrado satisfecho por estos datos, que evidencian que las cifras de adherencia terapéutica en Galicia "son mejores" que las globales predichas por la Organización Mundial de la Salud, que sitúan el abandono en torno al 50 por ciento.

Al mismo tiempo, ha apostado por "profundizar" en este tipo de estudios y por realizar un "abordaje integral" de este problema con el objetivo de elaborar también "estrategias de mejora".

Pocos datos

Tras la comparecencia del gerente del Sergas, los grupos de la oposición han intervenido para criticar los "pocos datos" aportados por este estudio y reclamar que se haga un abordaje más profundo e integral de esta problemática.

En concreto, la diputada del BNG Montse Prado ha explicado que este estudio es únicamente válido como "punto de inicio" y ha considerado que la información facilitada por Fernández-Campa es "escasa" y "poco ilustrativa", por lo que ha exigido a la Xunta un "estudio riguroso".

A mayores, Prado ha preguntado si el Sergas realiza algún tipo de seguimiento de los pacientes que no recogen sus recetas y ha lamentado que la Xunta "no ponga el acento" en los datos vinculados al nivel de renta o afectados por la introducción al copago. "Hay gente que está escogiendo entre comer y pagar la medicación", ha señalado.

Por su parte, Eva Solla ha incidido en el "control" que debería realizarse a enfermos crónicos que "viven en la calle" -unos 3.600 sin techo- y que no se incluyen en esta estadística. Sus datos, ha lamentado, empeorarían las cifras de adherencia.

La diputada del PSdeG Carme Acuña ha reivindicado la influencia en estos datos del factor económico y del aumento del copago. En esta línea, la socialista ha indicado que, según los datos de la Sociedad Española de Medicina de Familia, uno de cada cuatro facultativos "tiene algún paciente que deja de tomar algún medicamento por motivos económicos" y ha pedido que se incluyan en estos datos los fármacos no financiados.

Finalmente, la diputada popular Marta Fernández Bispo ha recordado que la adherencia farmacéutica es un tema "de especial importancia" para la sanidad, que genera a la larga importantes costes adicionales en tratamientos.

Sin embargo, y a la luz de los datos aportados por el gerente del Sergas, la diputada del PPdeG ha rechazado los discursos de la oposición apuntando que la falta de adherencia "parece que no está muy relacionada con cuestiones económicas".