Redacción Médica
25 de septiembre de 2018 | Actualizado: Martes a las 19:00
Miércoles, 02 de mayo de 2012, a las 16:23

EL CAFÉ DE REDACCIÓN MÉDICA
BRÍGIDA MENDOZA, CONSEJERA DE SANIDAD DE CANARIAS
“Con el copago farmacéutico en función de la renta estamos ‘castigando’ al paciente por estar enfermo”

"No podemos permitir que haya la más mínima duda sobre la efectividad del principio activo"

"Desde el pasado mes de marzo estamos al día en el pago a las oficinas de farmacia"

Cristina Mouriño / Imagen: Diego S. Villasante y Miguel A. Escobar. Madrid
Llegó a la Consejería de Sanidad del Gobierno canario en julio de 2011 y tras unos primeros nueve meses duros en los que se tomaron medidas muy exigentes, Brígida Mendoza, reconoce a Redacción Médica que es un honor estar al servicio de los canarios para hacer que la sanidad pública, de la que se manifiesta una convencida, siga siendo sostenible. La consejera canaria defiende su planteamiento claro de ‘no al copago’ farmacéutico y asegura que la enfermedad no es buscada, por lo que con esta medida estaríamos, de alguna manera, ‘castigando’ al paciente por estar enfermo.

Brígida Mendoza.

Dada la coyuntura económica actual, las comunidades están tomando medidas en materia de recursos humanos para lograr una mayor eficiencia y un ahorro en su gestión. ¿Cuál es la situación en las Islas? ¿Qué medidas están llevando a cabo?

En el archipiélago hace tiempo que venimos tomando medidas. Se iniciaron con una ley en el 2010 y a mi llegada en julio de 2011, evidentemente y ante el panorama que encontrábamos, tomé medidas mucho más exigentes.

Comenzamos con la restricción de programas especiales. No se eliminaron del todo porque hay que mantener algunos programas por su especial delicadeza en las patologías que se tratan. Al mismo tiempo, planteé la posibilidad a todos los profesionales médicos de que la jornada ordinaria se pudiese realizar tanto en la jornada ordinaria habitual, que es la de la mañana, como en la jornada ordinaria de tarde.

Otra medida más que tomamos fue empezar a estudiar la reestructuración de guardias médicas. Esto ha ido más despacio y todavía estamos en ello.

En el momento de elaboración de los presupuestos para 2012, el Gobierno de Canarias implantó la medida de pasar de 35 horas a 37 horas y 20 minutos por semana. En ello estamos. Al mismo tiempo, teníamos un empeño por consolidar el empleo, con lo que se sacaron más de 1.400 interinidades, lo que dio oportunidad a que muchas personas que estaban contratadas de forma eventual obtuvieran una plaza vacante, logrando así una estabilidad. Por otra parte, se han continuado todas las ofertas públicas de empleo iniciadas en los años anteriores.

La ampliación de jornada fue una medida muy estudiada porque, evidentemente, iba a tener una repercusión a nivel de profesionales, pero también hay que tener en cuenta el panorama presupuestario en el que estamos. En este sentido, lo que se pretendía era una disminución de sustituciones y contratos eventuales. Por otro lado, este cambio de horario lleva consigo que esas horas se ganen en producción. Esto es una medida que fue muy dura de tomar pero necesaria, y los profesionales han estado y están a la altura. Además, dimos capacidad a las gerencias para que la pusieran en marcha teniendo en cuenta las particularidades de cada servicio.

Canarias es una de las comunidades que mantiene separados los ámbitos de Sanidad y Políticas Sociales en diferentes consejerías, ¿se han planteado unirlos en busca del llamado espacio sociosanitario?

No nos hemos planteado esa modificación. Hay una Consejería de Bienestar Social que funciona perfectamente, pero es cierto que hay ámbitos que compartimos, y que hay una intersección entre su área y la nuestra. Pero nos encontramos bien coordinados. El paciente agudo es atendido en la parte sanitaria, y el que ya tiene un grado de dependencia y necesita ser atendido en un centro sociosanitario es atendido por la Consejería de Bienestar Social. Podemos seguir trabajando sin cambios de esquema porque están bien complementados.

Recientemente se ha aprobado la Orden 6/2012 que establece que directivos y gerentes podrán recibir remuneraciones extra en concepto de especial rendimiento, atendiendo al grado de consecución de los objetivos asistenciales y presupuestarios, ¿qué objetivos persigue esta norma?

No es algo más. Esos incentivos forman parte del global de su salario. Es una parte de productividad variable que va dentro del salario de cualquier cargo directivo. Sí es verdad que, como variable, está en función de la consecución de objetivos que se tienen que alcanzar pero que son de toda la organización. El directivo no va a cobrar algo más del salario que está establecido.

Esta instrucción no es algo nuevo, viene del año 2001. El objetivo de la instrucción 6/2012 fue refundir todo lo que había en una sola instrucción. Viene formando parte del salario anual completo que tiene un directivo y no al cien por cien. Hasta el momento los directivos no cobran el cien por cien de eso. Sé que los objetivos que se han puesto a lo largo de los años son bastante exigentes porque yo he pasado por ellos.
 

Mendoza: “Mi planteamiento es un no al copago”.

La consejera de Sanidad asegura que “no podemos permitir dudas sobre la prescripción por principio activo”.

Viendo las medidas que están aplicando otras comunidades como el céntimo sanitario o el euro por receta, ¿se plantea su Consejería dentro de su política farmacéutica alguna medida similar?

Creo que sobre el copago he dejado mi postura clara. En la comunidad canaria no nos planteamos el copago como algo que tengamos que hacer.

En cuanto al pago del medicamento en función de la renta creo que hay que mirar que es un abanico muy amplio. Yo entiendo que cuando hablamos de un copago, primero, tenemos que poner en marcha una serie de herramientas que dejen muy claro a quién hay que cobrarle más o menos. Pero ya no es solo eso.

Creo que no se puede establecer un pago por receta cuando ya se nos está descontando todos los meses en nuestra nómina un porcentaje que va dedicado a lo que se va a destinar a la actividad sanitaria.

Una herramienta que vaya diferenciando y discriminando habría que valorarla muy bien porque puede ser muy costosa y muy compleja. Por otra parte, también es verdad que el copago se ha estudiado en otros países y tampoco ha demostrado que a medio o largo plazo sea tan beneficiosa como puede parecer.

Otro aspecto importante es el enfermo. Si a un enfermo crónico que necesita una medicación de por vida le vamos a someter además a un copago, pues de alguna forma estamos rompiendo la equidad. Creo que la enfermedad no es buscada y de alguna manera estaríamos “castigando” al paciente por estar enfermo. Mi planteamiento es un no al copago.

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