Violencia machista: así se redacta un parte médico si es detectada

El protocolo para la actuación sanitaria ante la violencia de género establece una serie de recomendaciones

Muchas veces es la única prueba para demostrar el delito.
Violencia machista: así se redacta un parte médico si es detectada
jue 18 octubre 2018. 18.55H
Clara Hernández
El parte médico de lesiones tiene mucha importancia ante un caso de violencia machista: a veces, es el único instrumento con el que cuentan los juzgados y es la única prueba de un posible delito, ya que hay contusiones que con el tiempo desaparecen. Además, sirve para avalar la declaración de la mujer y, sobre todo, para activar medidas de protección. De ahí radica la importancia de que esté correctamente redactado. El protocolo nacional para la actuación sanitaria ante la violencia de género establece una serie de recomendaciones para los facultativos:

TOMARSE TIEMPO PARA SU CUMPLIMENTACIÓN

Si el modelo de parte de lesiones aún no está informatizado en el centro sanitario, el médico debe cumplimentarlo con letra clara, legible y sin tachaduras. A veces la ilegibilidad de los informes médicos impide conocer el alcance exacto de las lesiones y, en consecuencia, la gravedad de la agresión.

Esto dificulta la posterior evaluación pericial por parte del forense y también la valoración por parte del juez. Es recomendable adiestrarse en su cumplimentación antes de que se presente algún caso y no rellenar de forma irreflexiva y casi automática la información que se solicita.

CUIDAR EL LENGUAJE: NO USAR LOS TÉRMINOS VÍCTIMA O AGRESOR

Es necesario cuidar el lenguaje que se utiliza. No deben usarse los términos víctima ni agresor, sino paciente y presunto agresor. Sí es muy importante detallar el parentesco del presunto agresor con la mujer, porque el proceso judicial que se desencadene no será el mismo.

REFLEJAR LOS ANTECEDENTES MÉDICOS QUE PUDIERAN ESTAR RELACIONADOS 

Es relevante reflejar los antecedentes médicos que pudieran estar relacionados con el maltrato con el fin de dar la visión cronológica de la historia y la posible existencia de maltrato habitual, relacionando los datos recogidos con la historia clínica. La historia clínica no debe ser adjuntada con el parte de lesiones en el momento de su remisión inicial al juzgado.

Toda la documentación que llega al juzgado, incluida la información clínica, va a ser incorporada al expediente judicial y conocida también por la parte demandada, por la Fiscalía y el personal funcionario. Por tanto, se debe considerar la conveniencia de reservar información clínica sensible para el momento en que el juzgado solicite más información de antecedentes de la historia clínica que considere relevantes para la instrucción del caso.

En caso de que sea el juzgado quien reclame la historia clínica, hay obligación de remitirla. Sin embargo, desde el punto de vista ético, el médico puede hacer notar al juzgado que hay información que trasciende lo necesario y solicitarle que le explicite qué parte o aspectos del historial le interesa conocer.

Si el personal médico remite más información de la necesaria, puede tener responsabilidad judicial en caso de ser demandado por vulnerar la ley de protección de datos.

TENER EN CUENTA TRES EJEMPLARES 

El modelo de parte de lesiones estará disponible en todos los centros sanitarios. Una vez confeccionado, se entregará un ejemplar: a la persona interesada siempre que no comprometa su seguridad, ya que puede venir acompañada por el presunto agresor o que éste descubra la copia; al juzgado de guardia por correo electrónico (en algunos municipios se encarga la policía local del traslado, así como de acompañar a la mujer si ésta pone una denuncia); y otro modelo se archiva en el centro sanitario.



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